El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, presentó este lunes el proyecto de ampliación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Montearenas, una intervención que considera “imprescindible” para garantizar el suministro en la ciudad después de que el derrumbe en Peñalba dejara a 40.000 personas a las que abastece la otra ETAP son agua potable.
El proyecto presentado en tiempo récord asegura que supondrá una inversión de 2,8 millones de euros, destinados a ampliar la captación desde Bárcena (2,7 millones), mejorar el tratamiento de la planta (400.000 euros) e introducir mejoras tecnológicas por 170.000 euros. El Ayuntamiento solicita que la financiación se reparta entre la Junta, el Ministerio para la Transición Ecológica, a quien ya ha pedido esa ayuda, y el propio Consistorio, con una aportación del 33,33 % para cada administración, unos 933.000 euros.
A corto plazo, el equipo de Gobierno prevé habilitar una captación provisional en Montes de Valdueza, bajando la del Oza, para la que ya existe la disposición de la mancomunidad. Esa solución podría estar disponible “en unos meses”, mientras que la ampliación de Montearenas dependerá de la respuesta de Junta y Ministerio. Morala advirtió de que los movimientos de tierra en la zona continúan y que la Diputación ha detenido sus trabajos por seguridad, lo que mantiene el riesgo de que la turbidez en el agua vuelva a reproducirse.
“El objetivo es garantizar una captación segura y suficiente para toda la ciudad”, afirmó el regidor solicitando soluciones por parte de Diputación y colaboración para realizar esa segunda intervención, ampliando esa ETAP de Bárcena que asegura que daría servicio a toda la ciudad.
Un problema enquistado
Morala acusó a la Diputación de León de “inacción prolongada” en la ladera de la carretera de Peñalba, cuyo deterioro y sucesivos derrumbes han afectado a la calidad del agua procedente del río Oza, una de las dos principales captaciones del municipio.
El abastecimiento de Ponferrada se gestiona desde 1997 mediante la concesión a Aquona y depende de las captaciones del Oza y el embalse de Bárcena, con redes de distribución diferenciadas que abastecen a unas 60.000 personas. La potabilización se realiza en dos estaciones: la ETAP del Oza, en San Clemente, con depósitos en San Lorenzo, y la ETAP de Montearenas, que trata el agua del Bárcena. La captación del Oza, recordó Morala, presenta problemas desde principios de los años 2000 por falta de caudal vinculada al crecimiento urbano, puesto que de ella dependen 40.000 habitantes.
Mientras, lo que ha pasado es que los drrumbes de la momtaña sobre el vial de Peñalba sean constantes y, en las últimas semanas hayan llevado estériles sobre el agua potable haciendo que la ciudad no pudiera consumirla.
El alcalde responsabilizó a la Diputación de no haber ejecutado las obras exigidas por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil en 2025 para estabilizar la ladera de Peñalba mediante tres barreras de retención de estériles, evitar vertidos al cauce y restaurar las afecciones. “La Diputación no ha cumplido nada de esto”, denunció, y subrayó que dos días después de que el Ayuntamiento reclamara formalmente estas actuaciones se produjo el derrumbe que dejó sin agua potable a Ponferrada.