El 'Falsi-ERE' de Teleperformance, tal y como lo denomina el sindicato Confederación General de Trabajadores (CGT), se cierra finalmente con un total de 251 despidos en toda España, de los cuales 218 han sido personas 'voluntarias', y se ejecutarán 33 despidos forzosos. Inicialmente estaban contemplados 321.
Por el momento se desconoce cuántos de estos despidos tendrán lugar en el centro de Ponferrada. Sí ha trascendido que de estos 33 forzosos, 18 corresponden a la campaña de Vodafone. Los despidos se efectuarán este viernes día 4 de julio, fecha en la cual los sindicatos esperan conocer la afectación exacta en la capital del Bierzo.
Según denuncia CGT tras salir de la última reunión negociadora, "es una vergüenza que CCOO, UGT, USO y STC, los que presumen de ser representantes de los trabajadores, hayan plasmado su firma en un documento que avala un auténtico fraude, siendo cómplices de los despidos a dedo de la empresa, haciendo bandera de que 'es mejor un mal acuerdo'".
Este reproche a los demás sindicatos llega porque "a lo largo de toda la negociación, desde la CGT hemos demostrado que la supuesta causa que alega la empresa no existe, ya que ellos mismos han decidido trasladar las campañas de Vodafone y Verisure a otros lugares más cálidos para ahorrarse unos euros". Es por ello por lo que afean "la irresponsabilidad de la mayoría de la parte social al dar carta blanca a Teleperformance para vetar a todos los voluntarios que ha querido y hacer despidos forzosos de quien le dé la gana".
Todas las secciones sindicales que han firmado este acuerdo "nos han dado la razón a lo largo de todas las reuniones", dice CGT, "reivindicando que no iban a consentir ni un solo forzoso" a excepción de Comisiones Obreras, "que ya dejó claro desde el principio que firmaría cualquier cosa. Una vez más nos demuestran que prefieren velar por sus propios intereses disfrazando sus verdaderas intenciones bajo la coartada del bien común", dicen.
A juicio de CGT, "lo único positivo de todo esto es la disminución final de afectaciones, especialmente en Ponferrada, gracias a las evidencias plasmadas por CGT, demostrando la falta de causa, la deslocalización, etc. Esto ha puesto a la empresa contra las cuerdas y se ha visto obligada a recoger cable, reduciendo el número de despidos y llevando nuevas campañas al centro más afectado".