El Ayuntamiento de Fabero, encabezado por el edil Pedro Monasterio, ha celebrado hoy el recuerdo anual a los ocho mineros fallecidos en el accidente de la planta 17 Sur de la empresa Combustibles de Fabero, del Grupo Río, ocurrido hace 41 años.
Durante el acto, que se desarrolló ante las piedras colocadas en memoria de los trabajadores desde el año pasado, Monasterio subrayó que aquel suceso estuvo relacionado con “la irresponsabilidad de quienes debían velar por la seguridad de los trabajadores”. Los fallecidos fueron Luciano Blanco, de 41 años; Tomás Abella, 36; Adelino Alonso, 32; Manuel García, 28; Manuel Tejón, 26; Ramiro Guerra y Emilio Álvarez, 24 ambos; y Santiago Álvarez, 21 años. “Hoy los seguimos recordando. Mientras hagamos este tipo de actos, siguen en nuestra memoria”, señaló el edil.
El homenaje de este año adquiere un carácter reivindicativo tras conocerse ayer la sentencia relacionada con el accidente de los mineros de Tabliza. Monasterio recordó que este tipo de tragedias “no son agua pasada” y criticó que, tras 12 años de investigación, un juez calificara aquel accidente como fortuito. “Eso nos tiene que enfadar mucho, porque alguien que no cumplió su trabajo se va a marchar sin responsabilidades. Es necesario que haya reparación, aunque sea moral, para los familiares y amigos que quedan”, afirmó.
El acto principal de homenaje en Fabero fue una ofrenda floral en el memorial inaugurado el pasado año por el Ayuntamiento y la Asociación de Mineros Cuenca Fabero Sil.
El monumento, ubicado en la planta original donde ocurrió el accidente, está compuesto por nueve monolitos de piedra: ocho en recuerdo de los fallecidos en 1984 y uno que rinde homenaje a todos los mineros que a lo largo de los años han perdido la vida en la actividad minera de la comarca. En su inauguración, en 2024, la alcaldesa de Fabero, Mari Paz Martínez, destacó que el memorial servía para recordar no solo a los ocho fallecidos, sino también “a todos los que sufrieron graves accidentes y a quienes aún padecen las secuelas del carbón en sus pulmones”.
El accidente tuvo lugar el 19 de noviembre de 1984, cuando a las 8:30 horas una acumulación de grisú explotó en la galería de la planta 17 Sur, provocando inicialmente cuatro muertes en el lugar y otras cuatro días después durante las labores de rescate.