Algunos autores y personas ilustres de diferentes épocas consideran que las religiones, al igual que el dinero o las corporaciones han sido y son ficciones creadas por la humanidad para gobernar políticamente a grupos de más de 150 personas, pueblos, ciudades, regiones y Estados.
Otros autores consideran auténticas religiones modernas a los movimientos sociales, económicos y políticos como el liberalismo, los nacionalismos, el comunismo, el humanismo (liberal, socialista, evolutivo), el capitalismo o el neoliberalismo. La alimentación en estos casos es igualitaria, tradicional, costumbrista y está influida por la ideología, el estatus social y económico. Solo dos datos: En el año 313, el cristianismo era una secta esotérica dentro del Imperio romano. Constantino, por el Edicto de Milán, otorgó libertad religiosa. Teodosio I, en el Edicto de Tesalónica del año 386, declaró al cristianismo religión oficial del Imperio, y más de 70 millones de ciudadanos romanos pasaron a ser cristianos.
En 1913, los bolcheviques eran una facción radical rusa minoritaria. En cuatro años se apoderaron de la nación rusa, y 170 millones de personas practicaron el comunismo.
Los seres humanos somos omnívoros.
La alimentación y la gastronomía mundial están sometidas a la influencia de los credos y religiones mayoritarias de los Estados, así como a las creencias de cocineros y comensales. La evolución en el consumo de alimentos por parte de la humanidad y de las dietas -omnívora, carnívora, vegetariana (con sus variedades: con o sin huevos y lácteos)- ha ido evolucionando en paralelo, pero en consonancia con el desarrollo de la religión o creencia de las personas.
La elección de los alimentos depende de la voluntad de cada persona y de la dieta que considere más oportuna: mediterránea, paleo, vegetariana, ayuno intermitente, keto...
La acción de ayunar ya se mencionaba en el Upanishad (Vedas), libro sagrado hinduista de hace más de 6.000 años; también en el Mahabharata (texto sagrado-filosófico hindú), en el Talmud (libro sagrado del judaísmo) y en la Biblia (Antiguo y Nuevo Testamento).
Cada una de las creencias establece por precepto una serie de comidas para cada época del año y para cada calendario religioso. Algunos alimentos se prohíben siempre y otros se restringen en determinadas fechas (Cuaresma, Yom Kipur, Ramadán). Casi todas establecen periodos de ayuno: diarios, semanales, con la luna nueva, en días santos o festivales:
A) Catolicismo: fechas señaladas como Adviento, Navidad, Cuaresma, Semana Santa, Corpus, Todos los Santos. Referencias: la Biblia y Jesucristo.
B) Judaísmo e islam: coinciden en algunas cuestiones alimentarias. Los ayunos son, en el caso de los judíos, el Yom Kipur, y en el de los musulmanes, el Ramadán.
La cadena alimentaria, en el caso de la carne, comienza con la obtención y cría de animales domésticos, en extensivo o intensivo (granjas), sigue con el sacrificio (matadero, sala de despiece), y continúa con la red de certificación (Kosher y Halal), previa a la distribución y venta (mayoristas o minoristas).
Ambas religiones coinciden en la forma de sacrificar el ganado: por degüello. Consideran al cerdo un animal impuro. La carne Kosher y Halal es prácticamente idéntica, y sus consideraciones sobre alimentación y bienestar animal también. Consumen alimentos orgánicos y evitan los OMG (organismos modificados genéticamente).
Sacrificios rituales
Kosher: realizado por un shojet (carnicero especializado) con un cuchillo especial llamado chalef (afilado y sin defectos). Debe eliminarse toda la sangre.
Halal: realizado por un matarife musulmán (abate) que recita una bendición llamada tasmiya («En el nombre de Dios. Dios es el más grande»), mirando hacia La Meca.El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), en sentencia del 13 de febrero de 2024, avaló la prohibición del sacrificio de animales según los ritos kosher y halal sin aturdimiento previo, tal como establecieron dos decretos de las regiones flamenca y valona de Bélgica (2017 y 2018). El TEDH sentenció que esta prohibición no vulneraba el artículo 9 (libertad de religión) ni el artículo 14 (prohibición de discriminación) del Convenio Europeo de Derechos Humanos, al permitir el aturdimiento reversible, no letal, como vía de conciliación entre la libertad religiosa y la protección del bienestar animal.
Tampoco equiparó el sacrificio ritual con la caza o la pesca, al tratarse de animales domésticos frente a animales salvajes.
Algunas particularidades religiosas en alimentación:
El Judaísmo: «Quien tocare uno [el cerdo] será inmundo» (Levítico 11-24, Antiguo Testamento y Torá).
El Islam: «Solamente estas cosas te ha prohibido el Señor: la carroña, la sangre y la carne de cerdo» (Corán).
Otras religiones y prácticas
El Hinduismo y budismo: prescriben dieta vegetariana (lacto-vegetariana). Los hinduistas detestan la carne de vacuno. Mahatma Gandhi: «El hinduismo pervivirá mientras queden hindúes para proteger a la vaca».
El Mormonismo: ayuno mensual de dos comidas.
El Jainismo: radicalmente vegetarianos. Ni huevos, ni pescado, ni carne, ni aves. Evitan tubérculos. Prohibida la miel. Se alimentan de cereales y verduras verdes, que evitan en días santos.
Personas sin religión: su alimentación depende de sus convicciones, lugar de vida, nivel socioeconómico y libre elección.
La reducción en el consumo de alimentos prácticamente la propugnan, de una forma u otra, todas las religiones y creencias. Reducir la ingesta de alimentos adquiere una fuerte simbología: el objetivo es reducir la vida terrena a lo esencial, prepararnos para «el más allá», ganar el cielo, el paraíso, «practicar la renuncia» entablando una relación con Dios. Se dan otras normas sobre la violencia, el matrimonio, el sexo, como liberar el sufrimiento y alcanzar la iluminación.
El hinduismo es la religión o creencia más antigua. Sus textos sagrados son los Vedas, de hace más de 6,000 años. Son vegetarianos: lacto-vegetarianos. La practican 1,400 millones de personas. Tienen períodos de ayuno semanales, con la luna nueva, en días santos y en festivales.
El judaísmo, practicado por más de 20 millones de personas. Existen comunidades judías en Francia, Argentina, Canadá, además de Israel y EE. UU. Su Dios es Yahvé y su profeta Moisés. El Talmud y la Torá son sus libros sagrados. No permiten comer cerdo, camello, zorro, delfín ni mariscos; solo animales de pezuña partida y que a la vez sean rumiantes. Lo que pueden comer, «lo bueno y lo propio», son alimentos llamados Kosher, que cuentan con una certificación oficial. Se preparan bajo estrictas medidas y pautas en toda la cadena alimentaria: cría, cosecha, sacrificio, envasado. Las aves para el consumo son pollo, pato, pavo, paloma, perdiz. No está permitido el avestruz. Tiene diferentes ramas: ultraortodoxo, conservador y reformista. Los días santos son el Pésaj, el Yom Kipur y Rosh Hashaná.
El budismo es una religión «no teísta» (sin Dios). Su líder es el Dalái Lama. Son vegetarianos, permiten los lácteos, no permiten la carne. Uno de sus principios es no hacer daño. Esta religión sería compatible con la ciencia. Su fin es liberar el sufrimiento. Tiene diferentes ramas: el Theravāda, que sí permite comer animales, y el Mahayāna o «camino de la iluminación». Cuenta con 600 millones de seguidores.
El confucianismo cultiva el estudio y la armonía de la familia y el estado. Fundado por Confucio en el siglo VI a. C., en China. Alimentos e ingredientes deben estar en armonía y equilibrio. No comer alimentos con mal olor, comer local y de temporada. No tienen reglas dietéticas estrictas: se prioriza la armonía, presentación, moderación, respeto a la naturaleza y el valor social de la alimentación. «No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti».
El taoísmo tiene 150 millones de seguidores en el mundo. Es una tradición filosófica y espiritual de origen chino, que propugna vivir en armonía. Su dios es su fundador Lao-Tsé (siglo VI a. C.). Rinde culto a deidades y ancestros. El Tao es el «camino», la soledad en la naturaleza. Hay tres fuerzas: una activa (yin), otra pasiva (yang) y la conciliadora.
El cristianismo conmemora la Pascua, la pasión, la muerte y la resurrección de Jesucristo. Su texto sagrado es la Biblia. Tiene 2.400 millones de seguidores en el mundo. Su iglesia más importante es la católica, cuyo líder es el papa. La practican más de 1.600 millones de personas. El catolicismo propugna el ayuno y la abstinencia dos días: el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. No se permite la carne los viernes en Cuaresma. No se restringen alimentos, pero considera pecado comer en exceso («la gula»). Tiene un calendario litúrgico con fechas señaladas: Adviento, Navidad, Cuaresma, Semana Santa, Corpus, Todos los Santos. Los cristianos ortodoxos orientales, otra de sus iglesias, proponen ayunos semanales con abstención de alcohol, huevos, lácteos, pescado, carne y aceite de oliva. Establecen otros ayunos más largos. Los adventistas del séptimo día son lacto-ovo-vegetarianos; evitan las carnes, los pescados y las aves.
El islam es practicado por 1,600 millones de personas en el mundo. Su Dios es Alá. Los alimentos Halal son permitidos previa certificación. No se permite el alcohol. En el noveno mes lunar de cada año celebran el Ramadán; creen que el arcángel Gabriel se apareció al profeta Mahoma y le reveló el Corán, su libro sagrado, en el siglo VII. Durante ese tiempo, hacen abstinencia de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales durante el día. Sus tres principios son la oración, el matrimonio y el ayuno. Tiene dos ramas principales: el sunismo y el chiismo.
El mormonismo, seguido por 17 millones de fieles, tiene su sede en Utah, EE. UU., y adeptos en México y Brasil. Fue fundado en 1830 por Joseph Smith como la «revelación continua». Dios organizó el mundo, pero no lo creó de la nada. Es una iglesia síntesis de otras varias: cristianismo, judaísmo, islam. Defendían la poligamia, ya no aceptada en la actualidad. Restringen o prohíben el alcohol, el café y el té. No al tabaco ni a las drogas ilegales. Ayuno mensual de dos comidas. Evitan trabajar los domingos.
El rastafarianismo establece comer de forma natural y limpia: comidas ligeramente cocidas y pescado de menos de 12 pulgadas (32 cm). Prohíbe el cerdo, las aves carroñeras y el marisco; restringe la sal, el alcohol, la leche y el café. En los días santos solo se pueden comer vegetales o alimentos veganos. Esta religión se creó en 1930, con la llegada del Ras Tafari al poder, el emperador de Etiopía Haile Selassie. Se rigen por la regla I-Tal. Tiene casi un millón de seguidores, en Jamaica, el Caribe y África.
Existen otras religiones como el culto a los ancestros y algunas más de ámbito local, y aún persisten los animistas entre los pueblos indígenas, a los que se les tacha, en algunos casos, de brujería y fetichismo.
Manuel Bernardo Álvarez es veterinario