La localidad de Lusío, en Oencia, se va recuperando poco a poco de los efectos del gran incendio forestal que lo arrasó este verano. La Junta de Castilla y León ya tiene casi reconstruidas dos de las viviendas que se quemaron y permanece a la espera de poder seguir en esta labor, con papeleo que queda pendiente por parte de algunas familias.
Es el caso de la familia de Susana Fevane, que perdió varias de estas viviendas, pero que por ahora no han podido comenzar a levantar de nuevo porque todavía estaban a nombre de sus abuelos y siguen avanzando con los papeles necesarios. “La Junta se ha portado muy bien. Nos están dando facilidades, ya que aún no tenemos los papeles necesarios para que reconstruyan nuestras casas”, explica a Ical.
Aunque ella reside en Barcelona, su tío es uno de los pocos vecinos que residen todo el año en la pequeña aldea. Actualmente se encuentra en otra casa familiar que se salvó de las llamas. “De momento están reconstruyendo dos casas de otros vecinos. Es una alegría porque sino el pueblo dejaría de existir”, dice.
Además, la familia de Favane ha cedido una gran cantidad de terreno en el que el Gobierno Autonómico pretende levantar tres viviendas sociales. Según lo previsto por la Junta de Castilla y León, se construirán nueve casas, que podrían estar finalizadas en el mes de agosto, cuando se cumplirá un año del fuego. También se repararán infraestructuras dañadas y equipamiento público.