El presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen DO Bierzo, Adelino Pérez, recibió este viernes el galardón ‘La Negrilla de Oro’, el máximo reconocimiento que concede anualmente La Nueva Crónica, con un discurso de profundo contenido emocional en el que rindió homenaje a las generaciones de viticultores, bodegueros y técnicos que construyeron el prestigio del vino berciano.
El acto, celebrado en Ponferrada, reunió a representantes del sector vitivinícola, instituciones y medios de comunicación. El premio fue entregado por el consejero delegado de La Nueva Crónica, Álvaro Lesmes, como reconocimiento al trabajo de promoción, defensa y proyección del vino del Bierzo dentro y fuera de la comarca.
“Este premio no pertenece a una sola persona ni a una sola época. Pertenece a todos los que, desde el primer día, creyeron en esta tierra”, afirmó Pérez, visiblemente emocionado al recoger el galardón.

En su intervención, el presidente de la DO recordó los orígenes del proyecto, mucho antes de su constitución oficial en 1989, cuando “los viñedos formaban parte del paisaje y de la vida cotidiana de los pueblos del Bierzo”. Evocó aquellos años ochenta en los que “un grupo de viticultores, técnicos y bodegueros comenzó a sentar las bases de lo que sería el nacimiento oficial de la Denominación de Origen Bierzo”, un sueño colectivo que con el tiempo se transformó en una realidad consolidada.
Pérez repasó además las distintas etapas del Consejo Regulador y quiso agradecer la labor de sus predecesores, “eslabones fundamentales de una historia colectiva”, citando expresamente a Francisco Pérez Caramés, Luis Hernández Romo, José Luis Prada, Carlos Méndez Laredo, Alfonso Arias y Misericordia Bello, su predecesora.
“Sin su esfuerzo, sin su ejemplo y sin su creencia firme en esta tierra, este premio no sería posible”, añadió.
El presidente de la DO compartió escenario con un expresidente, ya que José Luis Prada disculpó su ausencia, enviando a su hijo. Carlos Méndez Laredo, ex presidente de la DO BIerzo recordó los primeros años de la Denominación, marcados por el entusiasmo, la unión del sector y el trabajo incansable por situar al Bierzo en el mapa del vino de calidad.
Méndez Laredo, que casi cumple 80 años recordó sus 9 años de presidencia, cuando peleó por la calidad "sabíamos que sin ella, llegaba el fracaso". Recuerda la apertura de la sede del Consejo "una referencia para la comarca", que destaca incluso arquitectónicamente. Manifestó su orgullo por la calidad conseguida y defiende la etiqueta "que deja constancia de un vino de mucho trabajo".
“Este premio, ‘La Negrilla de Oro’, no es un punto final. Es una parada en el camino, un momento para mirar atrás, agradecer lo hecho y coger aire para seguir adelante”, aseguró Pérez en la parte final de su intervención, subrayando que “la historia del Bierzo se escribe en el viñedo, en las bodegas, en las manos de la gente que madruga y en el orgullo de quien pone su nombre en cada botella”.
Pérez agradeció a La Nueva Crónica “por mirar al Bierzo con cariño” y dedicó el reconocimiento a todos los que forman parte de la familia del vino berciano: “Seguiremos trabajando con la misma ilusión que tuvieron quienes empezaron este camino. Y lo haremos, como siempre, desde la tierra, con respeto, con cariño y con orgullo de ser del Bierzo”.