La Ponferradina y El Toralín volvieron a sonreír tras uno de los peores finales de año de los últimos tiempos, con la tensión entre la grada y la directiva y unos resultados que no llegaban. Sin embargo, ante el Ourense todo cambió, volvió a saborear el equipo bercianos los tres puntos, unos que no conseguía desde el pasado mes de noviembre ante el Cacereño, dos meses.
Pero además de la victoria, la Deportiva consiguió un hat-trick de cosas positivas, lo primero y más importante volver a ganar, que fue la primera vez desde la llegada de Nafti al banquillo, con 4 derrotas y dos empates, contando el de Copa del Rey ante el Racing de Santander, que a su vez fue también la primera victoria del año y en El Toralín, con uno de los mejores partidos de la era Nafti.
La Ponferradina volvió a ganar un partido desde el pasado 2 de noviembre ante el Cacereño, más de dos meses
Y por si era poco, los bercianos también consiguieron dejar la portería a cero por primera vez desde el cambio de entrenador, algo sorprendente cuando con Fernando Estévez lograron batir el récord de imbatibilidad del club con Ángel Jiménez y sus 5 partidos consecutivos sin encajar un solo gol, hasta el Lugo.
Una victoria que le sirvió a los bercianos para salir momentáneamente del descenso, pero que tras el empate entre Unionistas y el Zamora el pasado domingo, volvieron a caer a la zona roja de la tabla, aunque están a solo un punto de la salvación y lo más complicado, que parecía ganar, ya lo han conseguido.