La ilusión ha regresado al Toralín en el mejor momento de la temporada y ante el rival a batir este año. Un Tenerife que podría llegar a Ponferrada con opciones muy serias de volver a Segunda División solo un año después de caer al pozo de la Primera Federación.
Y es que tras una primera vuelta desastrosa de los bercianos, sobre todo, en El Toralín ahora los de Nafti vuelven a ser esa Ponferradina reconocible en casa, especialmente ante los rivales más directos de la clasificación como Unionistas, Mérida, en uno de los mejores partidos de los últimos años, o el más reciente ante un Barakaldo que llegaba como mejor posicionado de los tres y acabó con victoria blanquiazul.
Sin embargo, ahora tienen por delante el reto más complicado de la temporada, recibiendo a un líder que solo ha perdido un partido como visitante recibiendo tan solo 8 goles en contra y que podría terminar celebrando un ascenso en Ponferrada, algo que especialmente al aficionado del Tenerife le sabría como una venganza tras el ascenso berciano en la isla en la promoción de ascenso de 2012.
La temporada pasada Vicente Esquerdo en el 95' ya privó al líder de ascender en El Toralín
Eso sí, lo primero es que la Ponferradina no es la primera vez que entona el «not in my house» a un líder en Primera Federación. Y es que la temporada pasada ya la Cultural estuvo a solo dos minutos de ser campeón y ascender en El Toralín, pero Vicente Esquerdo con un zurdazo por la escuadra destruyó todas las ilusiones e hizo explotar El Toralín. Ahora la situación es parecida que en aquella ocasión, porque también dependerá el Tenerife de los resultados de la jornada, eso sí, solo les valdría la victoria en Ponferrada.
Porque visita el Celta Fortuna, 2º, al Pontevedra, 3º, a las 16:15 horas, justo antes de que rueda el balón en Ponferrada. De perder el filial y ganar el Tenerife, los isleños volverían a Segunda División siendo campeones del Grupo 1, todo con esa importancia de saber el resultado antes de jugar ante la Deportiva, lo que podría cambiar la forma de tomarse el partido, aunque el ascenso es cuestión de tiempo, si no lo hace en Ponferrada, lo hará en casa el próximo fin de semana.
Más de 600 chicharreros
La afición del Tenerife sabe lo que se juega su equipo, la temporada. Y es que tras un año complicado con el descenso de Segunda División, pueden volver por la vía rápida y además ante uno de los equipos a los que más ganas le tengan.
Porque en la memoria de muchos está aquel ascenso en la temporada 2011/2012, donde los bercianos se llevaron a Tenerife un 1-0 y cerraron la eliminatoria con un 1-2 en el Heliodoro Rodríguez López con el penalti de Yuri y la roja a Kitoko tras el descanso, celebrando el brasileño el gol con la grada local. Ahora ya han agotado las más de 600 localidades que la Deportiva mandó a la isla, por lo que lo único que está garantizado será el ambiente, el ascenso que lo decida el verde.