Mehdi Nafti instauró a su llegada a la Ponferradina la misma intensidad con la que él mismo se toma los partidos y tal y como lo hacía cuando era jugador. Un estilo que sacó a los bercianos del pozo y los ha llevado a pelear por la promoción de ascenso.
Eso sí esa agresividad, presión y ritmo les ha llevado a llegar sin energías a los minutos finales de partido y más cuando la sala de máquinas de la Deportiva ha perdido a sus mejores operarios y por un tiempo bastante grande. Porque en el mejor momento de la temporada tanto Fede San Emeterio como Erik Morán cayeron lesionados de sus rodillas, dejando huérfano un centro del campo que tuvo que ser sostenido por un Eugene Frimpong, que dio un gran paso hacia delante, tanto que es indiscutible ahora mismo, y un Vicente Esquerdo al que le ha costado coger el ritmo tras estar cinco meses parado, aunque ya está volviendo.
Ante la carga de minutos de Frimpong y Esquerdo, Nafti solo cuenta con un Mfulu que no está para titular y un San Emeterio que sale de lesión
Una falta de efectivos que unida a los altos ritmos de las primeras partes, llevan a la Deportiva a llegar fundida al final de los partidos como se ha visto especialmente en los últimos dos encuentros ante Barakaldo y Tenerife donde los bercianos acabaron en bloque bajo, también por el empuje de los rivales, pero sin demasiados cambios en la medular. Ante los vascos acabó Borja Valle en el centro del campo y con calambres y ante el Tenerife ya sí entró el refuerzo más esperado en esa posición: Nuke Mfulu.
San Emeterio se apunta a Zamora
El centrocampista lleva varias semanas realizando ejercicios sobre el Anexo, incluso ya la semana pasada realizó algún entrenamiento con el grupo, pero su participación ante el Tenerife era muy precipitada tras su lesión de menisco que le ha apartado del grupo durante casi tres meses. Para Zamora Nafti podrá contar con el medio cántabro, pero la duda es saber para cuantos minutos estará, algo parecido a lo que le ocurrirá a Mfulu, al que solo se le vieron 13 minutos contra el Tenerife y donde tampoco pudo demostrar mucho.
Erik Morán no ve la luz al final del túnel
No tiene tanto fortuna como San Emeterio, Erik Morán, que tras superar el esguince de rodilla y volver a jugar unos minutos ante el Mérida y quedarse sin ni siquiera calentar ante el Pontevedra, ha vuelto a caer en otra lesión. Afirmaba Nafti que era una simple sobrecarga en el gemelo, pero el medio vasco ya se ha perdido Barakaldo y Tenerife y tampoco estará ante Zamora y tampoco Real Avilés, por lo que Nfulu y San Emeterio son las dos grandes bazas a las que se agarra el conjunto berciano en la rotación.