
No estuvo a la altura la Ponferradina. Y eso que el partido no podía motivar más a todos, tanto aficionados como plantilla, de ganar el golpe que daban sobre la promoción de ascenso era brutal, pero se falló en el peor momento. Porque tres errores defensivos de los bercianos le costaron tres goles, el primero perdiendo la marca en un córner, el segundo en un penalti por mano de Nóvoa y el tercero en otro remate sin oposición, todos ellos con el mismos protagonista, Alain Ribeiro, que precisamente era el que había anotado el gol de la victoria en El Toralín.
El de la Deportiva lo anotó Andoni con un falta por la escuadra que hizo creer a los 300 bercianos de las gradas de O Pasarón en que la remontada o por lo menos el empate podía ser posible, pero, lejos de ello, la sangría de defensiva volvió a golpear. Derrota dura de los de Mehdi Nafti, primera fuera de casa en todo lo que va de segunda vuelta y encajando más que nunca.
El inicio no pudo ser peor para los bercianos, tanto en sensaciones como en acciones. Si desde un principio llevó la iniciativa del partido el Pontevedra, desde el balón parado encontró su mejor aliado para hacer y mucho daño a la Deportiva. Primero tras una falta en tres cuartos, Borja Valle sacó el gol de la línea y en el rechace de Eimil, entre Ángel y Nóvoa lo tocaban lo justo para mandar el balón al larguero.
Los balones parados fueron claves, en un córner anotaba Ribeiro libre de marca y en el segundo, Nóvoa provocaba un penalti para el 2-0
Fuer en ese saque de esquina donde Vidorreta la tocaba en el primer palo lo justo para que Alain Ribeiro rematase a placer en el segundo tras perder Undabarrena su marca en la jugada. Un gol que dejó a la Ponferradina muy tocada a los 15 minutos y desde ahí vino lo peor y otra vez desde el balón parado, el gran enemigo de los Mehdi Nafti en ‘O Pasarón’ y eso que ante el Mérida le había dado hasta dos goles.
Porque otra falta igual que la que dio al primer tanto, Nóvoa saltaba golpeando el balón con el codo en una posición totalmente antinatural provocando un penalti que sería señalado por el colegiado tras la revisión del FVS. Una pena máxima que lógicamente Ribeiro no fallaría anotando el segundo gol de los locales a los 25 minutos de partidos. Un inicio para olvidar.
Andoni dio esperanzas con uno golazo de falta que se coló por la escuadra de la portería de Marqueta y Cortés tuvo un tiro para el 2-2
Desde ahí lo siguió intentando el conjunto local con un Diego Gómez desatado en banda y anulando con balón totalmente a la Ponferradina, una que tardó en despertar y cuando lo hizo tampoco tuvo esa finura como para mandar a guardar las ocasiones. Borja Vázquez la mandó fuera desde la frontal, Esquerdo a las manos de Marqueta tras una falta lateral y varias ocasiones o bien desde el córner o faltas laterales a las que recurrió el Pontevedra en los minutos finales de la primera parte.
Una que terminó con bastante bronca tras un choque entre Undabarrena, que había visto la amarilla anteriormente y eso le llevará a perderse el próximo partido ante el Barakaldo, con Ribeiro, con el vasco pidiendo explicaciones sobre el considerado ‘teatro’ lo que hizo saltar a varios jugadores de ambos equipos, aunque sin amonestaciones. 30 minutos para el olvido de los bercianos que se vieron superados en todas las facetas por un Pontevedra que fue arriba, evitó continuamente las transiciones de la Deportiva y que con balón fue muy efectivo, sobre todo, desde el balón parado.
Solo diez minutos después de la alegría, Ribeiro anotaba el tercero, otra vez totalmente solo dentro del área, para cerrar el partido con el 3-1
Pero de lo poco normal que tuvo la primera parte a un inicio de la segunda que le cambió por completa la cara a la Ponferradina, tanto que desde el principio salió a buscar el tanto que le metiese en el partido, encontrándose con él desde muy pronto y con tiempo para remontar, aunque no duraría mucho la alegría. Porque de una falta peligrosa al borde del área sobre Frimpong, sacó petróleo Andoni que la puso en la mismísima escuadra de la portería de Marqueta para recortar distancias y decir que «sí, que la Deportiva estaba viva». Sin embargo, no era el día ya que en la siguiente jugada el Pontevedra con un carrerón de Eimil mandaba el balón al palo de la portería de Ángel. No puedes meter el primero y que en la siguiente jugada tengas un palo en contra.
Y es que el nivel defensivo de la Ponferradina en O Pasarón fue de los peores que se recuerdan desde la llegada de Nafti con remates muy fáciles para los locales con muy poco. De hecho así llegó el tercero, como los dos primeros, tras dos errores, porque la colgaron los locales al área y con dos toques, uno para controlar y otro para anotar, Alain Ribeiro cerraba su cuenta particular con tres goles, eso sí, el remate es de otra categoría, con el exterior al palo largo e imposible para Ángel. Un 3-1 que podía haber cambiado, y es que justo después del palo, Cortés tenía un remate tras una gran pelea propia y de Pau Ferrer, pero su remate se marchaba fuera. Ese disparo lo podía haber cambiado todo.
Ni los cambios refrescaron al conjunto de Nafti, que cambió y probó de todo, con Calderón de lateral derecho, Borja Valle en el medio del campo y un Keita que lo hizo por los dos costados. Incluso pudo ser peor para la Ponferradina que vio como Ángel salvaba el cuarto tanto de los locales con un mano a mano que sacó muy bien el portero de la Ponferradina.