Dos años después, el quebradero de cabeza que ha tenido Eder Mallo, inmerso en una denuncia penal tras su arbitraje en el Nástic-Málaga que decidía un ascenso a Segunda División, llega a su final.
Y es que la Audiencia Provincial de Tarragona ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por el conjunto catalán, después de que el Juzgado de Instrucción hubiese acordado el sobreseimiento provisional de las diligencias abiertas.
Se confirma así la inocencia del árbitro leonés, al considerar que no existen indicios suficientes para que se mantenga la imputación penal, rechazando el recurso del Nástic.
Eder Mallo había sido denunciado por corrupción en el deporte y también, en ese caso junto a su cuarto, un Alejandro Ojaos Varela con el que este año hubo una enorme polémica en León tras su arbitraje en el Granada - Cultural, también por falsedad documental.
El recurso considera que no hay elementos suficientes de los delitos denunciados, señalando por ejemplo sobre las diferencias entre el acta y el de los Mossos que estaban en ubicaciones diferentes, que no hay indicios de que el ascenso de categoría de Eder estuviera condicionado por ese arbitraje, que una de las pruebas presentadas sobre un comentario en un restaurante el día previo fue reconocido como una "guasa" por la persona que lo realizó que ni siquiera había estado en ese lugar.