En un giro inesperado de los acontecimientos, el vial de San Juan de Dios cuya construcción finalizó hace ya cinco años, se pone estos días de gala para una apertura que incluso fuentes del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo reconocen como “inminente”.
La actividad en la zona estos días, con trabajos intensos en un lugar donde apenas se había tocado nada en el último lustro, hizo saltar la liebre de una inesperada inauguración que tendrá lugar en próximas fechas sin que por el momento nadie se atreva a fijar en el calendario el acontecimiento.
Pero, ¿qué es lo que ha cambiado para que la situación se haya desbloqueado? El concejal de Urbanismo del consistorio, Alejandro Calvo, explicará este miércoles en comisión informativa a los grupos representados en el pleno de San Andrés la situación. Sin embargo, todo hace sospechar debido a los trabajos realizados en las últimas horas, incluyendo la planificación de nuevos pasos de cebra, que la alternativa propuesta por Ciudadanos en pleno hace ya casi un año podría haber visto la luz.
Esta solución, que salvaría el informe contrario a la apertura de la Policía Local que impide a los peatones circular sobre la presa del Bernesga debido a la ausencia de acera, implicaría habilitar el paso a los viandantes entre Jesús Nazareno y la vía verde de Azorín a través del acceso de asfalto ya existente, que se cortaría al tráfico. Del mismo modo, sin estar solventada la cuestión de la pasarela sobre la presa y del tamaño de la rotonda junto a la misma, el tráfico quedaría cerrado a los vehículos pesados.
Se trataría de una solución provisional hasta que Confederación, Adif y Ayuntamiento se pongan por fin de acuerdo sobre las obras necesarias para salvar esas deficiencias que, hasta ahora, habían impedido una apertura que, visto lo visto, podría estar habilitada hace ya mucho tiempo para indignación de los vecinos, que al menos ahora podrán utilizar esta infraestructura.