Se trata de una iniciativa de la Fundación Juegaterapia, que ha invertido cerca de 15.000 euros en cambiar el aspecto de un aula en la que suelen estar niños de 3 a 14 años, los que están ingresados en la planta de Pediatría y que, en muchas ocasiones, reciben las clases a las que no pueden asistir mientras permanecen en el Hospital. «Pero también la ayuda emocional para niños que están realmente mal», decía la responsable del aula hospitalaria, Gloria González, la profesora que cada día logra que estos niños puedan disfrutar mientras aprenden, pero sobre todo que puedan mejorar su estado anímico cuando tienen que superar sus problemas sanitarios. Por eso esta profesora les ayuda a comprender que sus emociones «son un recipiente en el que se van vertiendo las vivencias, y según como sea el recipiente se llevan mejor las vivencias de cada día», para que esto repercuta en una mejor recuperación, pero sobre todo para lograr «adultos más pacíficos». Así, con estas mejoras, que no son solo el aspecto decorativo sino que ahora se dispone de más paneles para iniciativas, los pequeños podrán acceder a «un despliegue inmenso de actividades», con el que se logra «tener mucho camino ganado».
«Nuestra fundación se dedica a hacer la vida más alegre a los enfermos de cáncer de toda España», resumía la responsable de Humanización de Hospitales de Juegaterapia, Esther Pereira, quien destacó que se trata de «un proyecto muy bonito» el inaugurado este jueves en el Complejo Asistencial de León, ya que logra «hacer más agradable el espacio», sobre todo en connivencia con ese Aula de las Emociones coordinado por González para todos los pequeños. Y en esta vía también tienen mucha importancia los seis ordenadores de última generación donados por Infortisa, que permitirá ampliar las materias a tratar y fomentar el aspecto tecnológico del aula.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.