La Universidad de León activa un plan para ahorrar y recuperar el equilibrio financiero

Más ingresos, digitalización, reorganización de la plantilla y fusión de títulos con pocos alumnos ante un déficit anual de 12 millones

22/07/2026
 Actualizado a 22/07/2026
Reunión del Consejo de Gobierno de la Universidad de León en la que se aprobó el Plan de Sostenibilidad y Desarrollo Institucional. | L.N.C.
Reunión del Consejo de Gobierno de la Universidad de León en la que se aprobó el Plan de Sostenibilidad y Desarrollo Institucional. | L.N.C.

La Universidad de León ha aprobado el Plan de Sostenibilidad y Desarrollo Institucional para el periodo 2026-2030, un documento estratégico con el que pretende recuperar el equilibrio económico tras la importante reducción del remanente de tesorería acumulado en la última década. La hoja de ruta –respaldada por mayoría en el Consejo de Gobierno y que recibirá el visto bueno definitivo este jueves en el Consejo Social– combina medidas para incrementar los ingresos propios, mejorar la eficiencia en la gestión y racionalizar determinados gastos, al tiempo que reclama una financiación autonómica suficiente para garantizar la estabilidad de la universidad en los próximos años.

El documento parte de un análisis de la evolución económica de la institución durante los últimos diez años. Entre 2015 y 2021 la Universidad de León generó un remanente de tesorería que llegó a alcanzar los 58,48 millones de euros, de los que 49,30 millones correspondían a remanente genérico. Según recoge el plan, esta situación fue consecuencia, principalmente, de la contención del gasto tras la crisis económica de 2008 y de las limitaciones impuestas durante varios años a la reposición de personal, circunstancias que permitieron acumular un importante excedente financiero.

Sin embargo, entre 2022 y 2025 ese remanente se destinó progresivamente a reforzar la actividad universitaria. La universidad incrementó el gasto en personal tras la recuperación de las tasas de reposición, acometió inversiones en infraestructuras y equipamientos docentes y científicos, reforzó programas de innovación educativa e investigadora, amplió las ayudas al estudiantado, impulsó actividades culturales, deportivas y de empleabilidad y asumió mayores costes de funcionamiento derivados de las nuevas instalaciones. Todo ello permitió desarrollar actuaciones estratégicas, pero redujo el remanente genérico disponible hasta 6,67 millones de euros a finales de 2025.

En virtud de esta evolución, el plan señala que la universidad afronta una situación económico-financiera "ajustada" y estima que el gasto corriente se sitúa aproximadamente 12 millones de euros por encima de los ingresos corrientes, lo que limita la capacidad de la institución para seguir absorbiendo déficits anuales y obliga a adoptar medidas que permitan restaurar el equilibrio presupuestario antes de que el remanente pueda llegar a ser insuficiente.

En este contexto, el plan fija como objetivos prioritarios eliminar ese desequilibrio estructural este mismo año, recuperar un remanente estable que alcance los nueve millones de euros en 2030 y se sitúe entre los 12 y los 15 millones en 2033 con el fin de garantizar la viabilidad financiera de la Universidad de León a medio y largo plazo sin comprometer sus funciones esenciales. El documento insiste en que la recuperación económica debe abordarse desde la responsabilidad, el consenso y la planificación, preservando la calidad de la docencia, la investigación, la transferencia de conocimiento y el servicio público de la institución.

Nuevas vías de ingresos

Una parte importante del plan se centra en aumentar la capacidad de generación de ingresos propios de la universidad. Para ello, propone ampliar de forma significativa la oferta de titulaciones propias y de formación continua con el objetivo de incrementar alrededor de un 30% este tipo de enseñanzas durante los próximos tres años, además de aumentar aproximadamente un 50% la oferta de cursos de extensión universitaria, cursos de verano y otras actividades formativas no oficiales.

Entre las medidas figura el desarrollo de más microcredenciales ligadas a los másteres oficiales, que son una vía de acceso a estos estudios y como un instrumento para atraer nuevo alumnado. Esto permitirá reutilizar parcialmente contenidos ya existentes, generando ingresos adicionales y facilitando posteriormente la incorporación de los estudiantes a los másteres oficiales.

Además, en el documento se apuesta por revisar o fusionar grados con menos de 20 alumnos en primero y másteres con menos de cinco salvo que tengan interés estratégico. La estrategia también contempla el diseño de titulaciones propias impartidas por profesionales médicos, aprovechando la futura implantación del grado de Medicina, con el objetivo de facilitar la acreditación docente de estos profesionales y generar nuevos recursos económicos para la Universidad.

Otra de las líneas de actuación incluidas en el documento pasa por reforzar la dimensión internacional de la Universidad de León. Para ello se prevé implantar un Programa Curricular Individualizado, dirigido a estudiantes extranjeros no hispanohablantes, que podrán cursar asignaturas de distintos grados como complemento a su aprendizaje del español. A ello se suma la creación del programa International Gateway, concebido como un itinerario preparatorio para facilitar la incorporación de alumnado internacional al sistema universitario español mediante formación lingüística, competencias transversales y asignaturas introductorias.

Además, el documento propone un Plan de Mecenazgo que fortalezca la colaboración con empresas, instituciones y antiguos alumnos a través de la Fundación General de la Universidad de León y de la Empresa (Fgulem). La iniciativa pretende captar financiación privada para proyectos de investigación, innovación, transferencia, becas, emprendimiento y actividades de extensión universitaria, al tiempo que reforzará la promoción nacional e internacional de la oferta académica.

En este sentido, se prevén además medidas para que la Fgulem y el Hospital Veterinario mejoren sus ingresos a través de los servicios que prestan.

Reforma de la gestión y eficiencia

Junto al incremento de ingresos, el plan contempla una transformación de la gestión interna a través de la implantación de una administración plenamente electrónica, la automatización de procesos mediante herramientas de inteligencia artificial, la eliminación progresiva del papel, la simplificación administrativa y la reorganización de servicios para reducir las cargas burocráticas y mejorar su eficiencia.

Asimismo, el documento plantea actuaciones dirigidas al ahorro energético, la revisión de los criterios de contratación y modificaciones en la organización del personal técnico y de gestión para ganar flexibilidad, aunque siempre mediante procesos de negociación cuando las medidas puedan afectar a las condiciones laborales de la plantilla.

Digitalización, cambios en la organización de la plantilla, nuevos ingresos y fusión de títulos con pocos alumnos que no sean "estratégicos"

En este sentido, el plan subraya que las personas son el principal activo de la Universidad de León y que cualquier actuación que pueda repercutir en la organización de los recursos humanos deberá ser temporal, negociada y compatible con el mantenimiento de la calidad de los servicios universitarios.

Además, identifica como retos estructurales el relevo generacional de las plantillas y el descenso demográfico, factores que obligan a hacer más atractiva la oferta académica sin incrementar significativamente los costes.

Por una financiación estable

Aunque el plan incorpora medidas internas para restaurar el equilibrio económico, la rectora de la Universidad de León, Nuria González, considera que estas actuaciones deben ir acompañadas de un compromiso financiero por parte de la Junta. En este sentido, el documento reclama un modelo de financiación plurianual, previsto en la Ley Orgánica del Sistema Universitario, que proporcione estabilidad, permita planificar la actividad universitaria con suficiente antelación y cubra adecuadamente tanto los gastos de personal como la docencia, la investigación, la transferencia de conocimiento y el mantenimiento de las infraestructuras.

Alumnos de la Universidad de León en el campus de Vegazana en una imagen de archivo. | MAURICIO PEÑA
Alumnos de la Universidad de León en el campus de Vegazana en una imagen de archivo. | MAURICIO PEÑA

Según expone el plan, a cuyo contenido ha tenido acceso este periódico, la financiación autonómica actual no ha evolucionado al mismo ritmo que las necesidades de la universidad, especialmente tras el incremento de plantilla derivado de la recuperación de las tasas de reposición, los procesos de estabilización del personal y otras obligaciones normativas asumidas durante los últimos años. Por ello, la institución solicita un nuevo modelo que combine financiación estructural, financiación por necesidades singulares y financiación vinculada al cumplimiento de objetivos verificables.

En definitiva, con la aprobación del Plan de Sostenibilidad y Desarrollo Institucional para el periodo 2026-2030, la Universidad de León emprende una nueva etapa que estará orientada fundamentalmente a consolidar su estabilidad económica mediante una planificación a medio plazo basada en el crecimiento de los ingresos propios, la mejora de la eficiencia y una financiación pública suficiente. En este sentido, la institución académica sostiene que el objetivo final es garantizar la continuidad de su actividad académica e investigadora y mantener intacto su compromiso con el desarrollo social, científico y económico de su entorno.

Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora
Lo más leído