Ucale-Coag ha solicitado a la Diputación de León la puesta en marcha de un plan de choque provincial para proteger al sector apícola frente a los ataques del oso pardo y la expansión de la Vespa velutina, conocida como avispa asiática. La organización agraria reclama que la institución provincial actúe ante lo que considera una situación de “vulnerabilidad extrema” para las explotaciones profesionales de la provincia.
Una delegación de Ucale-Coag, encabezada por el representante del sector apícola, Nacho Rodríguez, y la secretaria técnica, Susana Gallego González, mantuvo la reunión celebrada este martes 16 de junio con el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez, y la diputada de Desarrollo Rural, Irene González López, a quienes trasladaron un dossier técnico con propuestas concretas.
La organización recuerda que León representa entre el 24% y el 26% del censo profesional apícola de Castilla y León y genera hasta el 4,5% de la miel producida en España. Sin embargo, advierte de que el sector atraviesa una situación crítica por la caída de precios derivada de las importaciones de terceros países, los daños provocados por la fauna silvestre y la falta de medidas eficaces frente a especies invasoras.
Ucale-Coag denuncia especialmente la “desatención” de la Junta de Castilla y León ante los daños causados por el oso pardo, con indemnizaciones que considera desactualizadas y retrasos en los pagos. A ello se suma, según la organización, la expansión de la avispa asiática, que está afectando de forma creciente a las colmenas ante la ausencia de un plan autonómico eficaz de control y erradicación.
Entre las medidas planteadas a la Diputación figura la creación de una línea de ayudas directas para apicultores profesionales, tomando como referencia el modelo aplicado por la Diputación de Soria. Estas subvenciones irían destinadas a cofinanciar insumos de emergencia y materiales preventivos que permitan mejorar la convivencia con el oso pardo y reducir los daños en los colmenares.
La organización también propone implicar a las cuadrillas forestales del Plan Montel, dependientes de la Diputación, en labores de apoyo al sector apícola. En concreto, plantea que estos equipos puedan colaborar en el desbroce perimetral de los colmenares de montaña y en tareas de apoyo a los cerramientos, una medida que, según Ucale-Coag, permitiría reforzar la eficacia de los pastores eléctricos y contribuir al mismo tiempo a la prevención de incendios forestales.
“Si el monte no se limpia, los hilos de los pastores eléctricos tocan la vegetación, se descargan y el oso arrasa las colmenas”, explicó Nacho Rodríguez, representante del sector apícola.
Además de las medidas provinciales, Ucale-Coag pide que la Diputación de León actúe como “escudo institucional” de los apicultores y apruebe una declaración en el Pleno Provincial para exigir responsabilidades y actuaciones urgentes a la Junta de Castilla y León y al Ministerio competente.
Entre esas reclamaciones figuran la reducción de los plazos de pago por daños de oso a un máximo de tres meses, la puesta en marcha de un plan real contra la Vespa velutina, la modificación de los criterios de la Intervención Sectorial Apícola de la PAC y la aplicación de la cláusula de “fuerza mayor” para evitar penalizaciones a los apicultores afectados por los últimos incendios forestales.
“Mantener vivas las colmenas y las explotaciones profesionales de León significa defender la economía de nuestras comarcas y fijar población en los pueblos más castigados por la despoblación. La Diputación tiene en su mano dar el paso que la Junta se niega a dar”, señalaron desde la organización agraria.
Tras la reunión celebrada este martes 16 de junio, la Diputación de León recibió formalmente las peticiones de Ucale-Coag y se comprometió a estudiar las propuestas recogidas en el dossier técnico, así como las posibles vías para impulsar medidas de apoyo y protección al sector apícola leonés.

