El despropósito de la integración de la línea de Feve en su acceso al centro de la ciudad de León no parece tener fin. A la retahíla de vaivenes en el diseño del proyecto, a los recortes y a las mentiras se une ahora una última incorporación al catálogo de excusas para evitar que el tren-tranvía circule entre el apeadero del barrio de La Asunción y la estación de la avenida Padre Isla.
Se trata de la inexistencia de espacio suficiente en dicho tramo para la instalación de una catenaria sin que ello suponga un problema de seguridad. Así lo ha aireado el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, a raíz de la reunión que mantuvo recientemente con el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, y con los alcaldes de los municipios por los que discurre la línea en la provincia. «El proyecto inicial preveía la instalación de catenaria, pero se desestimó porque no hay espacio suficiente para cumplir los requisitos de seguridad. Todos hemos leído noticias de alguien que se ha agarrado a una catenaria y lo que ha pasado, porque estamos hablando de 10.000 voltios, no de la potencia de nuestras casas», aseguraba estos días Álvarez Courel.
Y es la primera vez en catorce años que este argumento se pone encima de la mesa (al menos a la luz pública), puesto que desde el PSOE se había achacado siempre la supresión de la catenaria a los recortes presupuestarios que acometió el PP en el proyecto ideado en la época de Zapatero como consecuencia de la crisis y que se llevaron también por delante los ramales al Hospital y al campus de la Universidad de León.
Y tal argumento tampoco aparecía ni en el comunicado emitido por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible tras la reunión –Santano no quiso atender a los periodistas– ni en las valoraciones que hicieron los diferentes alcaldes que participaron en la misma, quienes salieron con la sensación de que la catenaria se descartaba más bien por la elevada inversión y por la escasa cifra de viajeros de la línea (862 al día tras años de abandono del servicio).
En todo caso, el presidente de la Diputación insiste en dicha imposibilidad de instalar la catenaria a la hora de defender también que ahora mismo no existen en el mercado trenes que funcionen únicamente con gasóleo y con baterías (la normativa medioambiental no permite actualmente la entrada al centro de convoyes que no sean sostenibles). «Se están haciendo pruebas en algunas líneas parcialmente electrificadas de Reino Unido, Noruega, Alemania o Italia, pero los tranvías allí tienen catenaria, gasóleo de apoyo y baterías», argumentaba el presidente de la Diputación durante la última sesión plenaria a preguntas de Vox.
Y citaba también el metrocentro de Sevilla, que no tiene catenaria a su paso por el casco histórico para minimizar el impacto visual pero sí en el resto de su trazado. «Tiene unos ultracondensadores que cargan las baterías durante los 20 o 25 segundos de cada parada con el fin de garantizar que llegan a la siguiente, pero no tienen problema porque han venido utilizando la catenaria y tienen capacidad suficiente», agregaba Courel antes de denunciar que en la época del PP se acometió la infraestructura entre el apeadero de La Asunción y la estación de Padre Isla «sin tener en cuenta los trenes que se iban a utilizar».
¿Y los trenes prometidos en 2019?
En definitiva, que no hay tranvías con la tecnología que se necesita en León, lo que lleva a preguntarse por qué el secretario provincial del PSOE y diputado nacional, Javier Alfonso Cendón, defendió desde febrero de 2019 hasta febrero de 2023 que ya estaban encargado y que la normativa necesaria para su circulación se aprobaría en el Consejo de Ministros cuando la empresa que los estaba fabricando (CAF) los entregase. Eran los famosos trenes que no cabían por los túneles y que en realidad eran únicamente para Asturias y Cantabria.
En todo caso, Courel asegura que la solución de cubrir los raíles e implantar un autobús eléctrico –que sería «mejor que nada» y podría extender su recorrido hasta la estación del AVE sin paradas intermedias en caso de que llegue a un acuerdo con el Ayuntamiento de León para habilitar una salida de la plataforma tranviaria a la avenida– será «provisional» y que la idea de recuperar el tráfico ferroviario se retomará en cuanto haya tranvías que puedan circular únicamente con gasóleo y baterías ante la esgrimida imposibilidad de instalar la catenaria por falta de espacio y en aras a la seguridad.
Sin embargo, el presidente de la Diputación ha vaticinado al mismo tiempo que los vecinos de la zona por la que discurre el trazado urbano de Feve «vivirán muy tranquilos sin el ruido de los trenes desde el año 2011». «Igual había que hacer una consulta...», ironizó antes de matizar: «Yo ahí en eso ya no me meto, porque los referéndums no se pueden hacer siempre que uno quiera».
Ninguno de estos argumentos convence a la asociación ferroviaria Reino de León, que salía este jueves al paso de las declaraciones de Courel y lamentaba que «la que se define como la institución más leonesa dinamite ahora las soluciones ferroviarias que existen para que la de Feve sea de verdad una línea de cercanías y no el engendro que existe en la actualidad».
No se creen en primer lugar en esta asociación la inexistencia de espacio suficiente para electrificar el tramo de la línea entre La Asunción y Padre Isla. «La inmensa mayoría de los tranvías utilizan 750 voltios, no 10.000. Es por eso que consideramos que los leoneses no merecen ser catalogados como seres que se cuelgan de la catenaria como Tarzán en la selva para electrocutarse. Estas manifestaciones son un claro insulto a la inteligencia y un intento de manipulación social que pretende meter miedo malintencionadamente para impedir la electrificación de la línea de Feve», señalan antes de recordar que el PSOE propuso en su día hasta seis líneas de tranvía con catenaria por la ciudad.
En todo caso, la asociación ferroviaria Reino de León propone también alternativas que no harían necesaria la catenaria en el acceso al centro de la ciudad. Sería el caso de aplicar el ejemplo del metrocentro de Sevilla y electrificar el tramo de La Asunción a San Feliz de Torío para que los tranvías pudieran entrar con las baterías cargadas hasta el centro de León.
Además, la asociación se refiere a los sistemas desarrollados por Bombardier o CAF como evolución del instalado hace algo más de dos décadas por Alstom en Burdeos para permitir que tranvías eléctricos circulen por tramos sin catenaria aérea. Ello se consigue a través de la instalación de un tercer carril que funciona como sistema de alimentación y que sólo transmite electricidad en el momento en que el tranvía circula sobre él, evitando cualquier riesgo al resto de los usuarios de la plataforma (peatones, bicicletas y motocicletas).
IU lleva el asunto al Congreso
Por otra parte, Izquierda Unida ha registrado una batería de preguntas en el Congreso de los Diputados para que el Gobierno «aclare» cómo se va a prestar el servicio de Feve en la ciudad de León. De igual forma, quieren conocer el coste anual del autobús convencional que circula actualmente de La Asunción a Padre Isla, así como los estudios concretos en los que se apoya el Gobierno para el autobús eléctrico y los costes que se incluyen en los dos millones de euros anunciados para permitir su circulación por una infraestructura ferroviaria realizada y «nunca utilizada». IU pide finalmente a la Junta que se implique en la solución al problema de Feve.