Malestar creciente entre los usuarios de Renfe por los continuos retrasos y problemas en los trenes que tienen como origen o destino la provincia de León, así como con la actual política de devoluciones de la empresa pública de transporte ferroviario. Como ejemplo, en el que se convirtió recientemente en uno de los casos de mayor trascendencia mediática, los viajeros leoneses que el pasado 23 de junio permanecieron durante siete horas retenidos en la estación de Palencia han sido informados de que no tendrán derecho a indemnización alguna por esta reseñable incidencia.
El AVE de primera hora de la mañana en dirección a Madrid quedó en esa víspera de San Juan, día en la que muchos iniciaban sus vacaciones, parado durante horas en la estación de Palencia a causa de un accidente en Valladolid en el que resultaron dañados cables que sustentaban la catenaria. En una jornada de altas temperaturas, en plena ola de calor, estos leoneses se quedaron en el interior del vagón «sin recibir la asistencia informativa ni material que exige la normativa».
Ante estos hechos y debido a que desde Renfe les han informado en gestiones telemáticas y presenciales de que no tienen derecho a la devolución del billete, algunos de los afectados han decidido elevar la queja a la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Según el escrito remitido para formalizar la queja, «el desamparo fue absoluto» durante las horas que permanecieron retenidos en Palencia, «teniendo que subsistir los pasajeros exclusivamente con las provisiones propias que llevábamos encima».
Los viajeros se quejan de que "Renfe se desentendió de la ruta del billete combinado original"
Olga García es una de las leonesas que viajaban el pasado 23 de junio en ese tren que quedó retenido durante siete horas por una avería en las infraestructuras férreas. Viajaba con su prima con destino a Castellón para iniciar sus vacaciones de cada verano en Benicasim, donde deberían haber llegado a las 12:45 horas y no lo hicieron hasta las 21:15 horas. «Ahora nos dicen que el tren a Castellón llegó a tiempo, pero las que nunca pudimos llegar a cogerlo fuimos nosotras por las horas que estuvimos paradas», explica la afectada a este periódico.
En su caso, para llegar a Castellón, tenían que tomar un nuevo trayecto de enlace en Cuenca. Algo que, evidentemente, con un retraso de siete horas, jamás pudieron hacer. Ese segundo tren en el que no se montaron ya fue puntual y, por tanto, desde Renfe han informado a Olga García de que no tiene derecho a la devolución del billete.
Según el relato de estas afectadas, en el tren viajaban personas que tenían que ir a citas médicas y otras que se desplazaban a Madrid para subirse a vuelos internacionales. Algunas de ellas, incluso, habrían optado por tomar taxis desde Palencia a la capital ante el prolongado retraso del tren en el que viajaban y la falta de soluciones por parte de Renfe.
Una 'odisea' en plena ola de calor
En el caso de Olga García y de su prima, tras las siete horas de espera en Palencia fueron reubicadas en un autobús que las trasladó a Madrid. «Una vez allí, Renfe se desentendió de la ruta del billete combinado original. El personal de la compañía nos obligó a subir de manera precaria a un tren con destino Valencia, sin facilitarnos un billete formalizado a nuestro nombre. Finalmente, tuvimos que localizar y tomar un tren regional desde Valencia para poder alcanzar el destino contratado de Castellón de la Plana. El viaje concluyó con un retraso total de nueve horas respecto al horario oficial», lamenta esta usuaria.
Esta ‘odisea’ de viaje por carretera y vías férreas que relata esta leonesa se produjo en la ola de calor que dio la bienvenida al verano. Un trato «precario» y un «desamparo al viajero» por el que piden la devolución del importe íntegro del billete y, dado que perdieron un día de sus vacaciones y por la escasa colaboración que está mostrando Renfe posteriormente en estas reclamaciones, también «una compensación económica complementaria».
En este sentido, en las quejas ante la OCU de los usuarios del AVE retenido siete horas en Palencia también figuran una serie de intentos de solución amistosa. Entre estos, se cita que la web de Renfe ofreció una indemnización automatizada de cero euros, que tampoco obtuvieron solución por teléfono y que en las gestiones presenciales en la estación de León fueron informados por el personal de ventanilla que «en sus terminales informáticos no constaban los datos». De hecho, esta situación en las oficinas de la empresa pública en la capital leonesa derivó en que algunos usuarios formalizasen hojas de reclamaciones por la atención recibida.
Continúan los retrasos
Más allá de lo ocurrido en el tren de ese 23 de junio, el malestar entre los usuarios de Renfe es cada vez mayor ante los continuos retrasos en las frecuencias y los reiterados problemas que impiden el normal funcionamiento del servicio. Por ejemplo, este lunes por la tarde al menos dos trenes con viajeros que se desplazaban a la ciudad de León llegaron tarde a la estación de Valladolid, perdiendo el enlace, donde debían hacer transbordo para completar el trayecto. Uno de ellos procedía de Zaragoza, haciendo parada en Pamplona o Burgos, y el otro de Madrid, incluyendo a viajeros procedentes de Segovia.
Los problemas en transbordos persisten y este mismo lunes perdieron enlaces a León viajeros de otros dos trenes
Según relata uno de los afectados, quien prefiere no revelar su identidad, ante el retraso de uno de estos trenes se ofreció a dos pasajeros que viajaban de Pamplona a León un taxi para completar el trayecto desde Valladolid, después de que su tren de este lunes por la tarde no llegase a tiempo para que tomasen el AVE de enlace. No obstante, ya en la estación vallisoletana, les informaron de que debían esperar casi otra hora a un nuevo tren que llegaba con retraso desde Madrid para subirse con ellos a un minibús que trasladase a todos a la capital leonesa.
Al final, los dos viajeros que partieron de Pamplona y una docena más del otro tren que llegó tarde al transbordo en Valladolid, fueron reubicados juntos en un autobús de aproximadamente una veintena de plazas para llegar a León pasada la medianoche. «Llegaba tarde nuestro tren y nos proponían ir en taxi, con el gasto que eso tiene para Renfe... Pero como había otro que tampoco llegó a la hora, al final volvimos a León en un minibús. Vamos, que dos trenes con retraso que los unen para terminar llegando a las tantas y por carretera», valora este afectado por la demora de su tren.
Problemas con enlaces e incidentes de todo tipo que, en numerosas ocasiones, no tienen compensación alguna al usuario. De hecho, en la página web de reclamaciones de Renfe se puede leer un mensaje que informa de que, debido a las limitaciones de velocidad impuestas por Adif, «los billetes adquiridos a partir del 31 de enero no generarán derecho a indemnización». Unas circunstancias de las que no tiene la culpa el viajero, que adquiere su billete con una hora de salida y otra de llegada, pero que de una manera o de otra termina pagando. Y, además, llegando tarde.
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