Boñar fue escenario este martes de la jornada titulada ‘Sembrando futuro en el Alto Porma: claves para el emprendimiento y la innovación en territorios rurales’. Se trataba de una iniciativa impulsada por los ayuntamientos de Boñar, Reyero y Puebla de Lillo junto con la Universidad de León para reunir a estudiantes internacionales y agentes locales a la hora de reflexionar sobre nuevas oportunidades de desarrollo en esta zona de montaña.
A la espera de que se firme un convenio marco entre todas las partes implicadas en la iniciativa, la jornada fue inaugurada oficialmente por los alcaldes de los tres municipios, Pepe Villa, Gregorio Alonso y José Ramón Alonso, quienes comprometieron su apoyo al proyecto y dieron paso a la presentación de diferentes propuestas de dinamización rural que han sido diseñadas por el alumnado del Grado en Turismo que imparte la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Todas ellas comparten un objetivo común: convertir el Alto Porma en un destino innovador, sostenible y atractivo durante todo el año, aprovechando sus recursos naturales, culturales y paisajísticos.
A grandes rasgos, cabe destacar que las propuestas presentadas por los estudiantes giran principalmente en torno a tres grandes líneas estratégicas: la revitalización del entorno del pantano del Porma, la transformación de la estación de San Isidro en un espacio turístico que funcione durante las cuatro estaciones del año y la creación de redes de ecoturismo que conecten los distintos pueblos de la zona.
Reimaginar el embalse del Porma
En cuanto a la primera línea estratégica, tres grupos de estudiantes han trabajado sobre la idea de reimaginar el entorno del embalse del Porma como un espacio de ocio, naturaleza y actividad económica sostenible.
Concretamente, el grupo integrado por Yaiza Fernández, Willian Steven y Kote Lekishvili puso sobre la mesa una estrategia que está centrada en la experiencia turística y en la creación de una identidad moderna del entorno del pantano bajo la marca ‘Porma Experience’. Su propuesta apuesta por la potenciación de los deportes acuáticos y las actividades al aire libre, además de rutas ciclistas y paisajísticas, eventos culturales y una mejora de la conectividad digital y promocional del territorio. El objetivo es atraer tanto a visitantes nacionales como internacionales mediante una oferta dinámica y accesible dirigida a un público joven y familiar.
En una línea similar, el grupo formado por Nicole Madden, Liliana Grosu, Emma Baudry y Martyna Pietrzak profundiza en el potencial del pantano del Porma como espacio de convivencia y turismo sostenible. Su propuesta destaca la necesidad de integrar naturaleza, gastronomía, productos locales y actividades familiares, logrando de forma paralela la participación de pequeños negocios y productores de la zona. Y todo para lograr una revalorización ambiental del embalse y de su zona de influencia, además de fomentar un turismo que esté basado el bienestar, la relajación y el entorno natural.

Por su parte, la propuesta del grupo de Miszczak, Dominik Trzaska, Ada Matuszewska y Maksymilian Brink está centrada en una visión estratégica más amplia del proyecto vinculado al embalse que se denomina ‘Boñar Reservoir’. Entre sus claves figuran la creación de una marca territorial fuerte, la organización de eventos deportivos y culturales vinculados al agua o la naturaleza y el desarrollo de infraestructuras sostenibles que sirvan para generar actividad económica sin perder la identidad rural del entorno.
San Isidro, todo el año
Otra de las líneas destacadas de la jornada celebrada este martes en el Ayuntamiento de Boñar estuvo centrada en la estación de esquí de San Isidro y su transformación en un destino activo durante todo el año.
En este sentido, el grupo integrado por Óscar de la Cruz, Patricia Díaz, Frachel Rodríguez y Hsin Chen presentó la propuesta ‘Senda de nieve’, una propuesta enfocada en el turismo de invierno, pero también en el de aventura. El proyecto plantea modernizar y diversificar la oferta turística de la estación mediante actividades deportivas, espacios de observación paisajística y experiencias ligadas al turismo activo y familiar.

Su principal apuesta es la creación de un Hub Rural de Naturaleza y Cultura de Puebla de Lillo, que estaría gestionado a través de un centro integrado de interpretación ambiental, información turística, productos locales y zona de reuniones y teletrabajo.
Mientras, el grupo compuesto por Alessandro Puddu, Julia González, Nadia Malanda y Alba Riera apuesta por ampliar esta visión con ‘San Isidro 365’, una propuesta basada en el concepto de turismo de montaña durante todos los días del año. Además de los deportes de invierno, el proyecto incorpora actividades como mushing, rutas naturales, experiencias ecológicas y turismo experiencial, buscando reducir la dependencia estacional de la nieve y generar empleo estable en el área de influencia de la estación de esquí de San Isidro.
Ecorrutas que unan pueblos
Finalmente, la tercera gran línea de trabajo que los estudiantes de la Universidad de León abordaron durante la concurrida reunión celebrada este martes en el Ayuntamiento de Boñar se centró en la necesidad de conectar los municipios del Alto Porma a través del ecoturismo y la movilidad sostenible.
En este sentido, el grupo que integran Valeriia Selimova, Adam Zoltan Kertesz, Tom Alexander y Shakoor Syed presentó este martes ‘Ecovida’ una red de rutas que une pueblos, senderos y espacios naturales mediante itinerarios temáticos. La propuesta combina turismo activo, educación ambiental y promoción del patrimonio local, fomentando un modelo de viaje lento y respetuoso con el territorio. Se persigue además la revitalización de los pequeños núcleos rurales y pa participación de sus vecinos a la hora de conseguir un turismo sostenible y descentralizado.
Finalmente, el grupo formado por Sungkyu Kim, Nakyeong Lee y Hyeyoung Jeon también ha trabajado sobre la idea de conexión territorial entre pueblos y pequeñas localidades del Alto Porma. Concretamente, su propuesta pone el foco en la accesibilidad, la señalización inteligente y la creación de experiencias culturales y gastronómicas que permitan distribuir el flujo turístico a lo largo y ancho de la comarca y beneficiar a un mayor número de habitantes y negocios locales.

En definitiva, las siete propuestas planteadas por los estudiantes del Grado en Turismo reflejan claramente una idea compartida: el Alto Porma puede convertirse en un referente de turismo sostenible y desarrollo rural si logra combinar tradición, paisaje e innovación.
Además, la implicación de estudiantes internacionales aporta una mirada fresca y global sobre las oportunidades de una comarca que busca construir nuevas formas de futuro sin renunciar a su identidad. Por ello, los participantes en la jornada también pudieron desplazarse hasta el mirador de Vegamián en el pantano del Porma o hasta el Museo de la Fauna Salvaje, que está ubicado en la localidad de Valdehuesa y que se ha convertido sin duda en otro de los grandes atractivos turísticos del Alto Porma durante sus más de dos décadas de vida.
En todo caso, más allá de las presentaciones y de los detalles de cada una de las iniciativas, la jornada celebrada este martes en el Ayuntamiento de Boñar pretendía también abrir un espacio de diálogo sobre el futuro del medio rural y el papel que pueden y deben desempeñar la innovación, el emprendimiento juvenil y la cooperación institucional en territorios con un enorme potencial natural y humano.



