Casi 2.050 estudiantes han comenzado este martes las pruebas de acceso a la universidad en la Universidad de León, en una primera jornada que se ha desarrollado “con normalidad” y sin incidencias tras el primer examen de Lengua Castellana y Literatura.
El vicerrector de Actividad Académica, José Julio Abad, ha explicado que el 75 % del alumnado realiza los exámenes en el campus de León, entre Vegazana y la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal, mientras que unos 500 estudiantes se examinan en el campus de Ponferrada.

Las pruebas se prolongarán durante tres días, martes, miércoles y jueves por la mañana, con un amplio dispositivo formado por alrededor de 200 profesores, entre docentes de institutos y profesorado universitario, más de 25 técnicos de administración y servicios, y estudiantes procedentes de 63 centros educativos de la provincia.
Una de las novedades más llamativas de esta convocatoria es el uso aleatorio de detectores para evitar posibles fraudes mediante dispositivos tecnológicos como pinganillos, gafas inteligentes o relojes inteligentes. Abad ha señalado que el objetivo es impedir que el uso de estos sistemas pueda beneficiar a estudiantes que no lo merezcan y perjudicar a otros aspirantes.

En cuanto al modelo de examen, el vicerrector ha indicado que las pruebas mantienen una línea similar a la del curso pasado, después del esfuerzo de coordinación realizado para adaptarse a la nueva normativa. La intención, ha añadido, es avanzar hacia una mayor homogeneización a nivel nacional en próximas convocatorias.
