Dos días después de que la Plataforma en Defensa de Feve llevase sus reivindicaciones (el impulso del tren-tranvía entre el apeadero de La Asunción y la estación de Padre Isla y mejoras en el servicio diario) a las puertas del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, el asunto se ha debatido de nuevo este lunes en el Senado.
En este sentido, se ha dado luz verde a una moción defendida por el senador del PP Antonio Silván en la que se aboga en primer lugar por rechazar la construcción de una vía verde y la implantación de un autobús eléctrico que circule por la plataforma tranviaria hasta el centro de León, además de exigir la restitución del servicio ferroviario para el que se ejecutaron las correspondientes infraestructuras y se instalaron los carriles.
Además, la moción del PP apuesta por restablecer la estación de Matallana como terminal operativa de los trenes de vía estrecha, garantizando la continuidad del servicio sin ni transbordos en el apeadero de La Asunción, optimizando así la eficiencia y accesibilidad del sistema ferroviario.
El texto de los populares pide además que se hagan públicos los ingresos previstos por Adif por la venta de los terrenos urbanizados en el centro de León y destinar dichos ingresos a la fabricación de los vehículos necesarios para recuperar el servicio ferroviario. Concretar el número de trenes-tranvía necesarios para recuperar el servicio hasta el centro, así como sus características técnicas es otra de las exigencias, junto con la de identificar y aprobar en un plazo determinado las normativas pendientes de aprobar en el Consejo de Ministros para poder recuperar el servicio.
Finalmente, el PP exige adaptar el servicio de Feve a los estándares de un sistema de cercanías, mejorando frecuencias, reduciendo tiempos de espera, optimizando la puntualidad y aplicando criterios de calidad en la operación y mantenimiento del servicio.
En este sentido, el senador popular ha acusado al PSOE de incumplir la “promesa” de implantar el tren-tranvía y de querer “boicotear” la línea con “retrasos, averías y cancelaciones” con el fin último de cerrarla. “No van a torear a los leoneses con sus mentiras, como la de que los convoyes ya se estaban fabricando, o sus intentos sibilinos para hacer una senda verde o poner un autobús eléctrico mientras especulan con la venta de terrenos sin revertir el dinero en la recuperación del servicio ferroviario. Hablan de viabilidad económica, porque no les interesa hablar de viabilidad social. Así es el progreso del Gobierno de Sánchez”, ha agregado Silván.
Mientras, el senador del PSOE Salvador Vidal ha presentado una enmienda de modificación del texto planteado por el PP en la que la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible “insta a las administraciones competentes a avanzar en un proceso de diálogo en relación con las alternativas de usos compatibles para el tramo comprendido entre las estaciones de Matallana-León y Asunción-Universidad, analizando dichas alternativas desde un punto de vista de la movilidad, integración en la ciudad, plazos de implementación y viabilidad económica, entre otros”.
Tras rechazar Silván dicha enmienda y mantener el texto inicial, Vidal anunció la abstención de su grupo y acusó al PP de presentar “peticiones simples” para resolver un problema “complejo”. “Quiere hacer ruido y populismo en el territorio ante un problema que crearon ustedes y que no fueron capaces de resolver”, ha defendido el senador leonés del PSOE antes de recordar los recortes que el PP hizo en un proyecto “moderno” para integrar la línea de Feve y crear un tranvía en León “por el austericidio y para que Zapatero no se llevara el mérito”, Además, Vidal ha recordado la inversión de más de 20 millones de euros en la modernización de la vía estrecha en la provincia de León y ha defendido el autobús eléctrico como una solución “temporal” hasta que se pueda encontrar una definitiva a través de un proceso de diálogo entre todas las administraciones.
Una propuesta de diálogo que supone un jarro de agua fría para las reivindicaciones de la Plataforma en Defensa de Feve y que llega después de 14 años de recortes presupuestarios y despropósitos en el desarrollo del proyecto de integración urbanística de la vía estrecha en su acceso al centro de León.
Basta recordar la supresión de los ramales al Hospital y al campus de la ULE en la época del PP, cuando se extrajo el tramo entre La Asunción y Padre Isla de la Red Ferroviaria de Interés General pese a que ya no era necesario al ceñirse únicamente el proyecto de integración al trazado histórico de Feve. Fue en 2015, un año antes de reconocer que habría que volver a incluirlo en dicha red y que era necesario elaborar una normativa que regularse la circulación tranviaria en el marco de la misma, ya que se trata del único tramo de estas características en el marco de las competencias estatales.
Esa normativa se empezó a diseñar en 2017 sin que se hubiera cumplido la promesa de incluir de nuevo el tramo en la Red Ferroviaria de Interés General, algo que no ha ocurrido todavía. En este sentido, la etapa del PSOE en el Gobierno de España deja em primer lugar dos años de parálisis en la redacción de la normativa y casi tres desde que se concluyó y recibió el aval del Consejo de Estado sin que haya pasado por el Consejo de Ministros.
El secretario provincial del PSOE, Javier Alfonso Cendón, explicó a principios de 2023 en un debate organizado por la Asociación de Colegios Profesionales de León (ColproLeón) que la normativa se aprobaría una vez que la empresa CAF hiciese entrega al fin de los trenes-tranvía. El líder de los socialistas leoneses explicó que esta operación se realizaba a través de un contrato de 258 millones de euros para la compra de 31 trenes y que entre ellos estaban los de León. Nos estamos refiriendo al pedido en el que se descubrió que un error en los pliegos había hecho que los convoyes diseñados no entrasen por los túneles de la línea de Feve. La entonces ministra de Transportes, Raquel Sánchez, abordó la situación con los presidentes de Asturias y de Cantabria, lo que desató la polémica en Castilla y León, puesto que se venía dando por hecho que en ese encargo estaban los trenes-tranvía de León.
Sánchez aseguró entonces que el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, conocía «sobradamente» y «desde el primer día» que los trenes que requerían una «corrección» no estaban destinados a la línea que va de León a Guardo, por lo que le acusó de querer «alargar la polémica». Sin embargo, al mismo tiempo que la ministra salía al paso de las críticas del presidente de la Junta, también desmontaba el argumento que había venido esgrimiendo Cendón y confirmaba que los trenes-tranvía que León lleva esperando desde hace trece años ni están, ni se les espera.
Una vez destapado el embuste, han llegado otras propuestas que alejan la llegada del tren-tranvía. Tal fue el caso de la vía verde que puso sobre la mesa el secretario de Estado de Transportes y Movilidad sostenible, José Antonio Santano, en una entrevista concedida a La Nueva Crónica en septiembre del pasado año. Dicha propuesta fue desautorizada por Cendón y por el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, aunque sin aportar plazos ni inversiones para la vuelta del servicio ferroviario a Padre Isla.
Fue poco después, en marzo, cuando el líder socialista recuperó la solución provisional planteada ya en 2020 para implantar un autobús eléctrico entre La Asunción y Padre Isla. “Nos dicen que tres autobuses eléctricos costarían un millón de euros y los trenes-tranvía elevarían la inversión a veinte millones de euros. Nos dicen que el presupuesto es el que es, pero no entendemos que, en más casi catorce años, con la cantidad de dinero que mueve el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, no hayan sido capaces de juntar esos veinte millones de euros para dar utilidad a unas vías que ya están hechas y sobre las que no tiene sentido que circule un autobús ni siquiera de forma provisional, aunque quién sabe si no acabaría siendo definitiva”, señalaba entonces el portavoz de la Plataforma en Defensa de Feve, César Prieto, tras reunirse con Cendón.
Es sólo un eslabón más de la cadena de despropósitos de la integración de la vía estrecha, que sigue varada mientras Adif se prepara para ingresar 40 millones de euros por la venta de las parcelas desarrolladas en el entorno de la estación de Padre Isla para la construcción de 146 viviendas.