La Real Academia Española celebra este jueves en San Marcelo –a partir de las 13:00 horas– la cuarta sesión plenaria que tiene lugar fuera de su sede en Madrid desde que nació en el año 1713. Su director, Santiago Muñoz Machado, destaca en esta entrevista la importancia del evento y analiza la posibilidad de incluir en el diccionario términos ligados a la Semana Santa de León y los desafíos a los que se enfrenta nuestra lengua.
– Quizá los leoneses no sean del todo conscientes de la importancia del pleno que la RAE celebra en San Marcelo este jueves, pero no podemos olvidar que es únicamente el cuarto en su dilatada historia…
– Somos perfectamente conscientes de la importancia que tiene cada salida que hacemos, porque han sido muy poquitas a lo largo de la historia. Y creo que los leoneses también lo son, porque es algo que tiene mucha relevancia y que hemos hecho meditadamente. No es una casualidad. La celebración de un pleno fuera de Madrid, donde habitualmente tiene su sede la Real Academia Española y donde solemos celebrar sus sesiones, es una excepción que ha ocurrido muy pocas veces a lo largo de la historia.
– ¿Por qué han elegido León?
– Fundamentalmente, porque tenemos tres académicos que residen, son o están próximos a León. Me estoy refiriendo a Luis Mateo Díez, Salvador Gutiérrez y José María Merino, que cuando se ha hablado en la RAE de hacer algunos desplazamientos fuera de Madrid, que es algo que planea siempre sobre nuestras reuniones, nos suscitaron la pertinencia en hacerlo en León. Teníamos también alguna invitación de las autoridades locales y hemos tenido en cuenta las celebraciones que se están produciendo en León este año y hemos buscado justificaciones para algo que nos complace mucho. No necesitamos más justificaciones que el simple hecho de poder celebrar un pleno en un lugar tan acogedor, con tanta historia y del que proceden tres de nuestros académicos. Y todo ello sin contar los muchos colaboradores que hemos tenido en León y los académicos históricos que tienen allí sus raíces.
– Se refiere al 900 aniversario de la muerte de la reina Urraca I de León, ¿por qué se han fijado en esta conmemoración?
– No es que sea el principal motivo de nuestro desplazamiento, aunque está muy bien poder celebrarlo, porque un personaje muy singular en la historia de España. Estamos hablando de la primera reina mujer y con un tiempo de gobernación que ha dejado huella en la historia. Por eso, nos ha parecido muy pertinente aprovechar la oportunidad para celebrar esta efeméride.
– Son muchos más los vínculos de León con la RAE a través de la historia desde la figura de Juan de Ferreras hasta los académicos actuales pasando por Valentín García Yebra. Imagino que eso también ha tenido mucho que ver, al igual que la importante nómina de escritores que atesoramos en la provincia y que quizá algún día puedan estar también en la RAE…
– Así es. No es solo que tengamos ahora mismo a tres personas que representan muy bien al León actual, sino que tenemos en consideración los muchos que han pasado por la Real Academia Española desde los orígenes desde la casa. Por lo tanto, es una presencia constante de León en la RAE.
– Y también colaboran con la Universidad de León. ¿En qué consiste ese trabajo conjunto?
– La Real Academia Española tiene actualmente un Máster en Lexicografía Hispánica, que nos permite becar cada año a 22 licenciados de los diferentes países de América. Es una operación muy importante para nosotros, porque sirve para que se formen durante un tiempo en lexicografía personas que luego van a colaborar con las diferentes academias de la lengua española que forman parte de la asociación Asale. Y esa formación se basa en nuestras maneras de hacer y de trabajar, de modo que, como ahora no hay una sola obra que no hagamos en colaboración con nuestras academias hermanas de América, Guinea Ecuatorial y Filipinas, nos interesa mucho tener formados a estos licenciados. El director de ese máster es Salvador Gutiérrez y el título final, porque la RAE puede enseñar mucho, pero no puede dar títulos, es de la Universidad de León. Es otra de las vinculaciones de la RAE con León y permite además que profesores y colaboradores de la academia se organicen alrededor de ese proyecto tan interesante para nosotros.
– ¿Qué asuntos se van a abordar en la sesión plenaria a mayores de estos vínculos con León? Sergio Ramírez es candidato a ocupar la silla L mayúscula tras el fallecimiento de Vargas Llosa…
– Es un pleno que va a ser abierto para que los asistentes y quienes sigan la retransmisión en streaming puedan ver algo que no se contempla habitualmente, que es a los académicos trabajando en pleno. En la academia nos reunimos en comisiones con siete u ocho académicos en cada una de ellas. Y luego en el pleno nos reunimos todos cada jueves, pero son reuniones reservadas, cerradas y secretas, pero la de mañana será una sesión abierta donde se va a ver más o menos cómo trabaja el pleno de la academia. Por lo tanto, no hay cosas muy excepcionales, salvo que por deferencia a los anfitriones que nos acogen hablaremos de cosas que puedan resultar interesantes desde el punto de vista de la cultura y de la lengua en León.
– A los pocos minutos de anunciarse la celebración del pleno de este jueves, UPL se lanzó una petición que para incluir en el diccionario términos ligados a la Semana Santa de León, como papón, bracero o seise. ¿Es sencillo el proceso?
– Hay una cierta tendencia a creer que las variaciones o las modificaciones en el diccionario se hacen de un modo espontáneo e inmediato, casi caprichosamente, pero no es así. Estamos hablando de un procedimiento muy largo que empieza por estudiar si la palabra tiene bastante difusión, si está acogida, si se usa en un ámbito territorial amplio. Cualquiera puede hacer una propuesta, por lo que acogemos con mucho gusto la planteada por Unión del Pueblo Leonés sobre esas palabras vinculadas a la Semana Santa. Luego la propuesta se estudia por nuestro Instituto de Lexicografía y va a alguna de las comisiones competentes en función de la materia de la que se trata. Es ahí donde se define y se acepta la palabra. En caso de que así sea, se manda a las demás academias de habla hispana para que las acepten, las enmienden, las corrijan o hagan las propuestas que consideren. Cuando termina ese procedimiento, la palabra va a parar al diccionario si es que cuenta con las aprobaciones suficientes. Estudiaremos la propuesta de UPL igual que hacemos con todas las que nos llegan. Además, al coincidir la petición con nuestra presencia en León, la vamos a estudiar con todo el afecto del mundo.
– Más allá del pleno en sí, ¿a qué grandes desafíos se enfrenta nuestra lengua? ¿Goza de buena salud?
– Nuestra lengua goza de muy buena salud. Está en expansión y se dice que ya estamos por encima de los 600 millones de hablantes. A nosotros nos importa fundamentalmente la unidad sin perjuicio de la variedad. No nos dedicamos a las políticas de expansión ni a otras políticas relativas al idioma, sino a mantener una normativa única para todo el espacio hispanohablante, es decir, a conseguir que todo el mundo acepte las reglas, para lo cual las formulamos cooperativamente y confederadamente con las demás academias para que todas puedan participar. Ese reto de la unidad está ahora mismo, no digamos amenazado, pero sí que se enfrenta a un nuevo aspecto, que es el progreso de la inteligencia artificial a través de las máquinas parlantes, que tienen tendencia a crear sus propios dialectos y también a la utilización de la lengua de modo más inmediato y coloquial en las redes sociales. Tenemos todo ese tipo de retos por delante, pero la verdad es que se van abordando de modo ordinario y con absoluta tranquilidad.