Ha pasado a ser el número dos a nivel orgánico, pero sigue siendo portavoz de la UPL en las Cortes de Castilla y León, tarea que compatibiliza además con la de ser alcalde de Cistierna. En un escenario de precampaña para las autonómicas del mes de marzo, Luis Mariano Santos analiza la actualidad después de que PP y Vox frenasen su solicitud de promover una consulta popular sobre la autonomía de la Región Leonesa.
– Su partido ha presentado una moción en las Cortes para exigir una consulta popular sobre la autonomía leonesa. Parece que de momento no se va a poder debatir y luego entraremos en ello, pero ¿por qué presentan justo ahora la moción?
– Por dos razones. La primera, porque era la última iniciativa que teníamos decía. Sabíamos que en el final de la legislatura teníamos que tomar la decisión de presentar una iniciativa que entroncara más con lo que nosotros defendemos, que al fin y al cabo es la autonomía de la Región Leonesa. Y decidimos apostar por un referéndum, porque así se contempla en la reforma del Estatuto de Autonomía aprobada en 2007. Fue entonces cuando se decidió que se podían hacer consultas populares en Castilla y León. Como no podemos no podemos presentar más iniciativas plenarias, porque tenemos un cupo determinado que ya se acaba. Tuvimos una PNL que ya hicimos en primer pleno de este periodo de sesiones. Ya no teníamos nada más que una interpelación y de ella se deduce esta moción. Y ya no tenemos más iniciativas de aquí al final de la legislatura. Había otra razón y es que nosotros llevamos mucho tiempo intentando reunirnos con el Gobierno de España a fin de trasladarle la situación de León, sobre todo en cuanto a identidad y en cuanto a todos los problemas de ordenación del territorio que tenemos. No tenemos la confirmación oficial aún, pero en este mes de octubre se va a producir esa reunión, por lo que buscábamos que pusiera el acento en estas dos cuestiones. Más allá de que se siga aprobado la moción, como ha ocurrido en Hospital de Órbigo y creo que este mes se va a presentar en un importante municipio berciano, creo que era el momento oportuno.
– Estas cosas de final de legislatura suelen llevar a que siempre haya alguien que vea motivos electoralistas…
– No es así. Detrás del movimiento de las mociones está sobre todo el objetivo de despertar un poco a la ciudadanía leonesa. Cuando nosotros comenzamos con las mociones, que prácticamente nadie se acuerda, pero fue una iniciativa de la UPL, se inició una especie de campaña que viene durando mucho tiempo, porque no hemos sido capaces de que todos los ayuntamientos la presentaran en los meses siguientes. Y eso se debió a que los diferentes partidos no lo permitían, pero la idea crear una construcción que despertara el sentimiento leonesista y que al final todo el mundo llegara a la misma conclusión que nosotros, es decir, que no podemos seguir con este marco territorial. Todo es como una especie de bola. Ahora estamos en el final de la legislatura, pero es que nosotros llevamos con esto varios años en los que la gente nos ha ido demandando que hiciéramos algo en las Cortes. ¿Qué ocurre? Que el planteamiento era si llevar la consulta popular o llevar la propia moción que se está debatiendo en los ayuntamientos. Si hubiéramos llevado esa moción, nos habrían dicho que para qué lo hacíamos si sabíamos que íbamos a perder la votación. Nosotros, desde el primer momento, hemos buscado no sólo presentar la moción, sino ganarla. Y por eso, en algunos lugares, intentamos negociar con mucha gente para que la apoyaran. No era solamente presentar una iniciativa que destacara todo esto, sino ganar esa emoción, que era lo importante. Lo que le da valor al asunto no es presentar las mociones, sino que se ganen. En este caso de la consulta, buscábamos que la gente se identificara y se retratara. No vale decir siempre que se está a favor y luego votar que no. Nosotros éramos conscientes y sabíamos que había gente dentro de algún partido político que iba a votar a favor de la moción del referéndum. La torpeza del PP de Vox impedirá que algunos se retraten.

– ¿Ha sido una decisión jurídica o más bien política?
– Es una decisión política y quiero que la gente lo sepa. Es muy fácil de explicar, porque escuchar a Ricardo Gavilanes estos días es lo más mentiroso que he visto en política en los últimos años, es decir, es lo más rastrero que he visto en mucho tiempo y que probablemente no era el personaje que yo pensaba que podía que podía utilizar esa forma de hacer política tan rastrera. El miércoles nos llamó la letrada de las Cortes. Primero, nos llamó tarde, porque nosotros presentamos la moción en tiempo de forma y antes que la última del PSOE, que sí ha entrado en el orden del día. Nos sobraba plazo, pero nos llama la letrada y nos dice que igual teníamos que cambiar la resolución, porque había un problema, ya que en el año 2007 se introdujeron las consultas populares en el Estatuto de Autonomía, pero no se desarrollaron reglamentariamente. Entonces, nos dijo que no sabían cómo o dónde hacer una consulta popular. Entonces, introdujimos en el inicio de nuestra resolución la petición de que se desarrollara reglamentariamente cómo se tendría que hacer esa consulta. Y eso es lo que presentamos, porque nos llamó la letrada y nos dijo que así eliminábamos la posibilidad de que nos la tirarán para atrás. Entonces, yo llego a la Junta de Portavoces y Pollán me anuncia que han inadmitido nuestra moción, porque la corrección está fuera de plazo. Me cabreé muchísimo. ¿Qué me estás diciendo? Me llama la letrada el día antes, me dice que haga una corrección de errores, me pide perdón, porque había tenido mucho trabajo y no la había podido mirar antes… ¿Y ahora me dices que la presento fuera de plazo? Porque claro, si me dices eso, yo no modifico absolutamente nada y la dejo como estaba. Pollán no me contesta y veo que la letrada está pasando un mal rato, pero al final dice que no es verdad, que no era por presentarse fuera de plazo y que lo que consideraba la Mesa de las Cortes es que, al presentar esa modificación, cambia el sentido de la moción. Es mentira, porque la moción es idéntica salvo la inclusión del desarrollo reglamentario. Y luego, cuando ves en la prensa que Gavilanes dice que estaba mal redactada o que se presentó fuera de plazo… Mentira todo. Si tú estás dando razones que son mentira, estás intentando desprestigiar nuestra moción. Y tuve una discusión muy fuerte con el portavoz de Vox, porque nos dijo que después de veinte años no sabíamos hacer una moción, pero no es verdad y sólo busca desprestigiarnos. Yo puedo entender las razones jurídicas de no saber cómo hacer la consulta popular y que no la acepten ahora. Sin embargo, en ese mismo pleno se acepta una de Vox para instar al Gobierno a ilegalizar los partidos separatistas. Dicen que no se admite nuestra moción, porque es de imposible cumplimiento por ausencia de legislación, pero sí se puede ilegalizar a los partidos separatistas, porque quiere Vox.
– ¿No se podrá volver a presentar la moción en esta legislatura?
– No la vamos a poder presentar nosotros, porque hemos agotado el cupo de iniciativas plenarias.
– Igea parecía dispuesto a ayudarles…
– Lo que dice Igea es que la va a presentar como enmienda a una moción de Soria Ya, pero creo que no tendría sentido. Yo no puedo machacar una iniciativa de Soria Ya para meter ese punto del orden del día.
– ¿Y Pablo Fernández?
– No sé exactamente cuál es el cupo de iniciativas que tiene ahora mismo.
– En todo caso, el resultado de la votación del jueves podría parecerse bastante al que se habría registrado en caso de que se hubiera debatido en el hemiciclo. Más allá de que quienes a lo mejor habrían roto la disciplina de voto, ¿por qué cree que el PSOE se decantó por la abstención?
– No lo sé, entiendo que por el complejo que tienen. El PSOE es capaz de decir blanco en un territorio y negro en otro. No sé si Ana Sánchez tenía órdenes, entiendo que sí, porque si no las tuviera, estoy convencido de que habría votado a favor. Esa es mi sensación, pero a favor simplemente porque están enfadados con el aparato, no por otra cuestión. Como al PSOE siempre le gusta jugar a decir una cosa en León y otra en Soria, pues le ha salido bien. Gracias a la torpeza del PP y de Vox, les ha salido bien, porque quienes realmente rechazan la moción son ellos pese a que nuestras mayores dudas estaban en lo que acabaría votando el PSOE.
"Este mes vamos a poder trasladar al ministro Torres los problemas de León con el actual marco territorial"
– ¿Habría dependido de ese voto el pacto de la Diputación?
– No lo sé, pero todas las cosas suman. Se lo hemos dicho muchas veces al PSOE. Nosotros estamos aquí, entre otras cosas, porque el PP no quiso negociar en su momento. Por mucho que algunos lo nieguen, el PP no quiso negociar y acabamos pactando con el PSOE aún a sabiendas de que de que no es un socio de fiar, como tampoco lo es el PP. Por lo tanto, todo lo que hace el PSOE tienen influencia directa en la sensación de lealtad o no lealtad. Todo suma, pero ahora se han protegido gracias al voto en contra de PP y Vox.
– ¿Van a plantear el referéndum en la reunión de este mes con el Gobierno?
– Lo que buscamos fundamentalmente es cumplir lo que en su momento se dijo desde el Consejo General, ya que se nos dio la orden o el mandato de que trasladáramos la situación de León a Madrid. Siempre se ha dicho que todo el mundo aquí sabe exactamente que estamos hablando de un sentimiento mayoritario y que prácticamente más del 60 o incluso del 70 por ciento de la ciudadanía leonesa está a favor de un cambio de marco territorial, pero siempre se ha dicho también que eso no pasa de Valladolid, es decir, que en Madrid no saben lo que piensa León, que Madrid es un sitio que se rodea de un muro y prácticamente las únicas noticias que suelen tener efecto son las que salen desde dentro. La actualidad se retroalimenta dentro de Madrid. Entonces, nuestra obligación como partido político que defiende la autonomía es conseguir que en Madrid lo sepan, es decir, que el Gobierno lo sepa. Por eso, lo que pretendemos es decirle exactamente al ministro Ángel Víctor Torres cuáles son los problemas de León y por qué nosotros tenemos el derecho a plantear un cambio de marco territorial. Sabemos que probablemente no tenga un efecto práctico directo, pero entendemos que es la forma de empezar a trasladar a la gente de Madrid que estamos muy a disgusto aquí. Y eso es porque determinados dirigentes políticos trasladan un mensaje erróneo, es decir, trasladan el mensaje de tranquilidad, porque a ellos les interesa que sus partidos y sus jefes crean que tienen todo controlado en León, pero eso no es así.
– Seguimos con más reuniones y con más ministros. Los máximos responsables de la Diputación se verán el 16 de octubre con Óscar Puente. ¿Qué le van a reivindicar desde UPL? ¿Van a permitir que sus socios de gobierno sigan siendo tan permisivos como hasta ahora?
– Estas reuniones salen después de que la UPL se enfadara y le planteara al PSOE determinados aspectos del pacto que no estaban funcionando. Es importante saberlo, porque no es algo que surge de la nada. Llevamos mucho tiempo diciéndole a Courel que era necesario que se sentase con el ministro de Transportes. Sin embargo, nosotros no teníamos mucho interés en reunirnos con él, porque entendemos que esa reunión es muy peligrosa y no sé si el presidente de la Diputación es muy consciente de ello. Conociendo el talante y la forma de ser del ministro Puente, nunca sabes lo que va a pasar allí, pero existe cierto riesgo, porque tiene que responder a algunos compromisos que ha asumido en PSOE de León. No sé si el señor puente conocía esos compromisos cuando los lanzaron aquí sus compañeros. Espero y deseo que León salga beneficiado de la reunión y que no nos encontremos allí con que hay una desconexión total entre lo que el PSOE de León ha prometido y lo que puede dar el ministro. Esto es algo que puede pasar y que tendría un efecto devastador.
– Estamos en precampaña y ganarlas elecciones en la provincia de León y tener grupo propio en las Cortes se presentan como los retos de la UPL...
– Sí, necesitamos subir, aunque no excesivamente, porque estamos hablando de ocho décimas entre León, Zamora y Salamanca. Estábamos en el 4,2 por ciento en las pasadas elecciones, con tres procuradores, pero creo que en estos momentos estamos muy por encima o por encima del cuarto. Es realmente sencillo tener grupo propio en las Cortes. ¿Qué significa eso? Que cuestiones como lo que ha sucedido con la moción del referéndum no sucedan porque no tenemos cupo de iniciativas parlamentarias. Con un grupo propio, ese cupo crece y nuestra presencia en las Cortes también crece, por lo que es sin duda nuestro gran objetivo.
– En todo caso, el objetivo de obtener escaños por Zamora o por Salamanca parece aún inalcanzable…
– Está complicado. Estamos en disposición de crecer en ambas provincias y creo que en Salamanca se está haciendo un trabajo muy importante y tenemos cuatro alcaldes y opciones de ganar alguna más tras las próximas elecciones municipales. Sin embargo, llegar a tener un procurador es complicado tanto en Zamora o Salamanca.

– ¿Han pensado en una posible alianza con Coalición por el Bierzo?
– En principio, no es una opción en la que hayamos pensado.
– ¿Servirán sus votos para propiciar un cambio en la comunidad en caso de que den los números? Parece que el PP llegará desgastado tras los incendios…
– Lo que es evidente es que la única forma de lograr el cambio es a través de los votos. La única forma que tiene el leonesismo de cambiar las cosas es seguir incrementando el apoyo a la UPL en forma de votos. Es la única forma que tiene en estos momentos la ciudadanía para cambiar el marco territorial. Y quiero que la gente sepa una cosa, porque ahora les han impedido poder votar en un referéndum, pero no les van a poder impedir votar el 15 de marzo. Ese día, cuando la gente vaya a depositar su voto, es cuando tienen que decirle al PP y a Vox que quizá ahora no les hayan dejado votar y expresar la voluntad del pueblo, pero que entonces sí estarán votando. La gente tiene que saber que de su voto el 15 de marzo va a depender fundamentalmente que el mensaje llegue nítido y claro. Vox es un partido que, con mayor o menor éxito, va a ser algo temporal. Pueden ser diez o doce años, pero es algo temporal pese a que ahora tenga fuerza. No ha llegado para quedarse y me da lo mismo lo que pase con Vox, porque convencerles es imposible y no lo veo primordial. Sin embargo, la forma de convencer al PP es doblarle el brazo. Están en un momento de debilidad absoluta por los incendios y eso les afecta sobre todo en León y ellos lo saben. Se creían el dueño del corral, pero se está viendo que todas las encuestas sobre León le vaticinan una situación muy muy débil. Desde el PSOE de León van diciendo que ganan las elecciones en votos y se quedan en cinco procuradores, que el PP pierde y que la UPL sacaría entre tres y cuatro escaños. No lo sé, pero es verdad que los incendios le ha dado aire al PSOE, sobre todo en El Bierzo. A mí me da la sensación de que el efecto Vox que hay en toda España no se va a notar tanto en unas autonómicas en León, pero sí se notaría mucho en unas generales.
– Era la siguiente pregunta, porque no hay quien vaticina que puede haber también adelanto de las generales a marzo.
– No hemos ni siquiera hablado de las elecciones generales. Soy muy escéptico y creo que no habrá adelanto. Es muy difícil que quien sabe que no va a poder gobernar de otra forma favorezca unas elecciones. Tiene que cambiar muchísimo la situación para que el PSOE vea la posibilidad de convocar elecciones generales, porque las mejores encuestas para ellos no les dan la posibilidad de gobernar. Es verdad que ellos pueden recuperarse, pero Sumar y Podemos no son capaces de unirse para generar una nueva mayoría. Por lo tanto, si tú no tienes la seguridad de que eso va a pasar, es difícil que vayas a correr el riesgo de romper la situación actual. Es posible que, con el tiempo, según se vaya acercando el final de la legislatura, los propios socios le digan a Pedro Sánchez que esto es imposible de sostener, pero no ha llegado ese momento.
– ¿Cuándo se sabrá quién encabeza la lista de la UPL a las Cortes?
– Los tiempos los marca la secretaria general, pero hemos tenido hace poco un Consejo General y no se ha hablado aún de este asunto. He visto a muchos partidos con presión para nombrar rápidamente a sus candidatos. Entiendo que se debía a un vacío de liderazgo, pero eso no ocurre en la UPL. Tenemos una líder recién elegida, Alicia Gallego, que marca los tiempos. No soy yo quien tiene que decirlo, pero entiendo que debería ser ella quien encabece la lista.