Unos 5.600 kilómetros separan León y Filadelfia, dos lugares que, sin embargo, se encuentran más unidas de lo que parece por el talento de César de la Fuente. Esta distancia entre la ciudad española y la estadounidense se acortará más que nunca este viernes cuando el egresado de la Universidad de León (ULE) y catedrático por la Universidad de Pensilvania reciba el título de ‘Doctor Honoris Causa’ de la institución académica en la que se formó, dentro de la primera promoción de biotecnólogos del Campus de Vegazana. Un reconocimiento que este martes, a través de un comunicado, fue bendecido también por la ‘nueva casa’ del investigador de origen gallego.
La Universidad de Pensilvania agradece esta distinción como ‘Honoris Causa’ de la ULE y que se ponga en valor la trayectoria de De la Fuente por «su contribución a transformar la manera en que se pueden descubrir nuevos antibióticos, en un contexto marcado por la creciente resistencia a los antimicrobianos». En esta institución académica de Estados Unidos, el investigador formado en la ULE lidera el ‘Machine Biology Group’, cuyos trabajos actuales se centran, tal y como explicó el propio biotecnólogo en una entrevista concedida hace solo unos días a este periódico, en el uso de la inteligencia artificial (IA) en el descubrimiento de nuevos medicamentos.
En el comunicado emitido por la Universidad de Pensilvania se destaca que «con tan solo 39 años», De la Fuente se convierte «en uno de los científicos más jóvenes en recibir esta distinción» por parte de la ULE. El nombramiento como ‘Doctor Honoris Causa’ de este viernes también tendrá como protagonista al leonés Sergio Boixo, director de computación cuántica de Google. El investigador formado en la ULE, que hará una pausa en su trabajo diario de buscar nuevos medicamentos mediante IA, describe como «un verdadero honor» ser reconocido en su ‘alma mater’. «Refleja el trabajo extraordinario de nuestro equipo, y un compromiso compartido por comprender la biología desde sus principios fundamentales, y aplicar ese conocimiento en beneficio de la humanidad. La resistencia antimicrobiana es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo, y no se me ocurre nada más urgente, ni más trascendental, que contribuir al desarrollo de la próxima generación de antibióticos», valora el biotecnólogo formado en León.