La borrasca Ingrid sigue marcando la actualidad en la provincia y Renfe vuelve a estar de nuevo en el punto de mira. Las nevadas que se han sucedido a lo largo del este viernes 23 de enero han afectado a varios pasajeros leoneses en el tren que recorre todo el norte de España, desde Vigo hasta Barcelona.
Tal y como cuenta la leonesa Claudia Martínez a este periódico, el Media Distancia de Renfe "lleva como mínimo tres horas de retraso" porque, según les ha informado la tripulación a bordo del tren, los ejes del las ruedas del ferrocarril se han congelado "y personal de Renfe los han estado quitando con martillos". "Por mi vagón sí que han pasado azafatas, pero no decían mucho", relata Claudia.
Torcido desde el inicio
El viaje, además, empezó torcido por partida doble: ni salieron a la hora estipulada ni se montaron en el tren correcto. "Hemos tenido que ir hasta Palencia en un cercanías que en vez de salir a las 13:30 horas salió una hora más tarde", relata. Ella se dirigía hasta Pamplona, ciudad a la que debía haber llegado a las 17:30 y para la que tres horas más tarde aún le faltan dos paradas para llegar: "En la aplicación me pone que llegamos a las 21:20, pero ni de broma porque hemos estado parados dos horas después de salir de Burgos". "Lo peor es que hay gente que va hasta Barcelona, llegaban en teoria a las dos de la mañana y van a llegar mucho más tarde", explica.
Además, comenta que a pesar del retraso acumulado tan solo les han proprocionado una botella de agua a cada pasajero, amén de tener que estar sufriendo altas temperaturas en el interior de los coches: "En mi vagón hace muchísimo calor", dice.