No hay un solo verano en que no se registren muertos en las carreteras y, lamentablemente, León no es ajeno a este drama social que sesga vidas, destroza familias y que responde a múltiples motivos de sobra conocidos por todos, como velocidad excesiva, despistes o consumo de alcohol y otras sustancias estupefacientes, entre otros. El notable aumento de tráfico en las carreteras en época estival ha disparado la estadística de siniestralidad mortal en las carreteras de León, que han registrado desde el mes de junio hasta la fecha actual cinco fallecidos.
Si se analiza el balance anual provisional hasta el presente mes de agosto, la negra estadística de víctimas mortales en siniestros de tráfico refleja que las carreteras de León se han cobrado ya un total de 12 vidas en lo que va de año, con una cifra alarmante de atropellos, pues la mitad de los fallecidos, seis, eran peatones o ciclistas que se encontraban caminando, cruzando o circulando en carreteras convencionales. Y es que respecto a la tipología del accidente, la estadística provisional de este año refleja que la mayoría de los siniestros mortales se debieron a un arrollamiento, con un total de seis muertos por este motivo, mientras que cuatro personas fallecieron a consecuencia de una salida de la vía y dos más por colisión con otro vehículo.
La triste realidad es que este año no solo han aumentado los atropellos en las carreteras leonesas, sino que también lo han hecho los accidentes mortales en términos globales. Las 12 víctimas hasta este mes de agosto son tres más que en el mismo periodo del año pasado, cuando se registraban nueve, en un 2025 que cerró con 18 muertos en las carreteras al finalizar el año. Por otro lado, si se analizan los datos de este año y se diferencia por el tipo de vehículo en el que viajaba el fallecido, cuatro eran peatones, dos ciclistas, tres eran motoristas y tres más conducían un turismo o furgoneta.
En cuanto a la ubicación de los accidentes, la estadística refleja que todos los siniestros mortales en lo que va de año se produjeron en vías convencionales y ninguno en autovías o autopistas.
Cabe señalar que los datos oficiales de la DGT no coinciden con el balance de este periódico, ya que recogen 11 fallecidos en las carreteras de León, uno menos que esta información, elaborada a partir de la hemeroteca diaria. Esto se debe a que el organismo público oficial no recoge los siniestros ocurridos en travesía, donde han ocurrido varios de los atropellos, y sí incluye los fallecidos a las 24 horas del accidente, que ni el servicio de emergencias del 1–1–2 de Castilla y León ni el Hospital de León facilitan habitualmente a los medios de comunicación.
Todos los meses de enero a agosto hubo al menos un fallecido en siniestros de tráfico en la provincia, y en los meses de marzo, abril, junio y julio se alcanzaron dos víctimas mortales. El primer accidente de tráfico mortal en León ocurrió el 11 de enero, cuando falleció un joven de 25 años al sufrir un accidente con hielo en la calzada, salir de la carretera y chocar contra un árbol en la LE-331 en Puebla de Lillo.
El 17 de febrero murió un operario de carreteras de la Diputación de León al sufrir un atropello en Garrafe de Torío, en la LE-311. Fatídico día sería el 11 de marzo, cuando ocurrieron dos atropellos en el alfoz de León que terminaron siendo mortales. Uno fue en Villaobispo, en el tramo de vía urbana de la N-621, junto a la rotonda de la ronda LE-20. Y ese mismo día un joven de 31 años fue atropellado en la N-120 en tramo urbano a la entrada de La Virgen del Camino. Sería ya en primavera, el 10 de abril, cuando falleció un hombre de 60 años tras ser arollado por un vehículo en la CL-622 de Valdefuentes del Páramo. Ese mismo mes, el día 28, murió un hombre de unos 50 años en un choque frontal entre dos vehículos en la LE-5521 de Santovenia de la Valdoncina, cerca de una urbanización.
Después se sucedieron dos fallecidos sobre las dos ruedas. El 17 de mayo falleció un motorista de unos 60 años tras salirse de la calzada y chocar contra el quitamiedos en la N-621 en Valdefresno y el 5 de junio murió un motorista como consecuencia de una salida de la carretera en la LE-7401 en Castrotierra de la Valduerna. Más tarde, el 8 de junio, perdió la vida un ciclista de 80 años tras ser atropellado por un camión en Roperuelos del Páramo, en el km 16 de la LE-412.
El siguiente siniestro mortal ocurrió ya el 20 de julio, cuando una mujer falleció tras una colisión entre la furgoneta en la que viajaba y un camión en la N–VI a la altura de San Adrián del Valle. Antes de que terminara el mes, el 31 de julio, murió el conductor de una moto, de 35 años, tras salirse de la carretera en la LE–493, en el término municipal de Soto y Amío. La negra estadística termina, provisionalmente, el pasado miércoles 5 de agosto, cuando se produjo el sexto atropello mortal del año en las carreteras leonesas. Un ciclista de 70 años perdió la vida tras ser arrollado en la LE–491, en Sahagún.
Por provincias
Analizando los datos por provincias, el caso más dramático en Castilla y León es el de Valladolid, donde se han registrado diez víctimas mortales más en las carreteras en lo que va de año, 14, frente a las cuatro del mismo perido del año 2025. También han aumentado las víctimas mortales en carretera en las provincias de Palencia (12, seis más), Burgos (14, dos más), Soria (6, tres más) y Ávila (5, dos más). Por el contrario los fallecidos en accidentes de tráfico se redujeron en Segovia (3, siete menos), Salamanca (3, cuatro menos), y Zamora (3, cuatro menos).
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.