Con la operación especial de tráfico ya en marcha y su notable aumento de tráfico en las carreteras, llega el momento de pedir máxima prudencia al volante y de hacer repaso de la siniestralidad mortal de la provincia de León. La siempre negra estadística de accidentes mortales refleja que las carreteras de León se han cobrado nueve vidas en lo que va de año, hasta el 3 de julio, con una cifra alarmante de atropello, pues cinco de los nueve fallecidos eran peatones o ciclistas.
Es la misma cifra que en el primer semestre de 2025, cuando también se contabilizaron nueve muertos en carreteras. Los datos de la DGT recogen, sin embargo, seis fallecidos en el primer semestre de 2026 en las carreteras de León, ya que el organismo público oficial no recoge los siniestros ocurridos en travesía, es decir, en carretera pero a su paso por un núcleo urbano o rural, y se registraron tres incidentes fatales de este tipo en la provincia de León entre el 1 de enero y el 3 de julio.
A los cinco peatones o ciclistas que fueron arrollados fatalmente, se suman dos motoristas que se salieron de la calzada y dos víctimas mortales producidas a bordo de un coche, un caso por colisión y otro por una salida de la carretera. Por tipo de vía, las nueve víctimas se dejaron la vida en una carretera nacional o secundaria, mientras que no hubo fallecidos en autovía o autopista.
Todos los meses hubo un fallecido en siniestros de tráfico en la provincia, mientras que en los meses de marzo, abril y junio se alcanzaron las dos víctimas mortales. El primer accidente de tráfico mortal en León ocurrió el 11 de enero, cuando falleció un joven de 25 años al sufrir un accidente con hielo en la calzada, salir de la carretera y chocar contra un árbol en la LE-331 en Puebla de Lillo.
El 17 de febrero murió un operario de carreteras de León al sufrir un atropello en Garrafe de Torío, en la LE-311. Fatídico día sería el 11 de marzo, cuando ocurrieron dos atropellos en el alfoz de León que terminaron siendo mortales. Uno fue en Villaobispo, en el tramo de vía urbana de la N-621 junto a la rotonda de la ronda LE-20. Y otro joven de 31 años fue atropellado en la N-120 en tramo urbano a la entrada de La Virgen del Camino.
Sería ya en primavera, el 10 de abril, cuando falleció un hombre de 60 años tras ser atropellado en la CL-622 de Valdefuentes del Páramo. Ese mismo mes, el día 28, murió un hombre de unos 50 años en un choque frontal entre dos vehículos en la LE-5521 de Santovenia de la Valdoncina, cerca de una conocida urbanización.
Después se sucedieron dos fallecidos sobre las dos ruedas. El 17 de mayo falleció un motorista de unos 60 años tras salirse de la calzada y chocar contra el quitamiedos en la N-621 en Valdefresno y el 5 de junio murió un motorista como consecuencia de una salida de la carretera en la LE-7401 en Castrotierra de la Valduerna.
La última víctima hasta ahora en las carreteras leonesas se produjo el 8 de junio, cuando perdió la vida un ciclista de 80 años tras ser atropellado por un camión en Roperuelos del Páramo, en el km 16 de la LE-412.
En la comunidad
En el total de Castilla y León, la comunidad cerró el primer semestre del año con un ligero incremento en el número de víctimas mortales en sus carreteras, al contabilizar 53, cinco más que en el mismo periodo del pasado año. Esta subida del 4,1 por ciento contrasta con la caída del cuatro por ciento del conjunto nacional, donde hasta el 1 de julio hubo que lamentar 502 muertos, frente a los 523 de 2025, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Por provincias, el comportamiento ha sido desigual y mientras en Valladolid se contabilizan 12 fallecidos, nueve más que el pasado año, en la provincia de Segovia se registraron dos fallecidos, siete menos que en 2025. También se registraron caídas en Burgos, que alcanza los nueve (dos menos); en Zamora, donde tres personas perdieron la vida (una menos) y en Salamanca, donde solo hubo que lamentar una víctima (una menos).
Por el contrario, los siniestros mortales se incrementaron en Ávila, donde fallecieron cinco personas (dos más); en Palencia, que acumula siete muertos (dos más) y en Soria, que sumó cinco víctimas (dos más). Cabe recordar que el pasado año las carreteras de Castilla y León se cobraron en 2025 la vida de 108 personas, lo que supone la cifra más baja de víctimas mortales de los últimos cuatro años.
