Los miembros del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) se han vuelto a reunir este sábado por la mañana en la Delegación de la Junta con el objetivo de valorar la situación de los caudales en los ríos en la provincia. Una situación que “ha mejorado y es favorable”, pero que hay que seguir vigilantes ante el riesgo de deshielo debido las nevadas de las últimas horas de la zona norte de León. Por ello, se mantiene el nivel 2 de emergencia del Plan de Protección Civil de Castilla y León ante el riesgo de inundaciones (INUNCYL) en la provincia de León.
El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, junto con el subdelegado del Gobierno, Héctor Alaiz, han informado que en estos momentos sólo hay dos estaciones en nivel rojo en la cuenca del Duero, en concreto, en la estación de Cebrones, en el río Órbigo, y en la de Villameca, en el río Tuerto. Continúan cuatro en situación naranja, que son Sahagún y Valderas, en el río Cea, y San Félix de la Vega, en el río Tuerto, y el Sil en Ponferrada. Además, hay otros seis puntos en amarillo.
El delegado ha explicado que la situación en Castrillo de Cepeda ha mejorado ya que se está trabajando en el cauce para evitar que salga el agua y que no se repitan las inundaciones de los días pasados. En las Omañas y Valdesamario también ha mejorado, así como en Alija del Infantado donde la situación “ha ido a mejor”.
“Aun así, conviene estar atentos a la aportación de agua debido al deshielo de la nevada de las últimas horas en la zona norte de la provincia”, ha explicado Diego.
