La sesión de la Lonja de León celebrada este miércoles ha marcado el inicio de la cotización a 210 euros por tonelada del maíz seco, es decir, aquel grano con menos del 15% de humedad y que ya no necesita pasar por el proceso de secado previo a su comercialización.
En la provincia de León quedan todavía alrededor de 7.000 hectáreas de maíz por cosechar, lo que representa aproximadamente un 10% de la superficie sembrada. La recolección de estas parcelas depende en buena medida de la evolución meteorológica, ya que las lluvias registradas en los últimos días dificultan el acceso a algunas fincas. En determinados casos, además, el grano aún no ha alcanzado el nivel de humedad adecuado para su recogida, según explican desde la propia Lonja en un comunicado de prensa.
Situación internacional
En el ámbito internacional, los mercados de cereales siguen «muy pendientes» de la evolución del conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos, una situación que está generando fuertes fluctuaciones en los mercados. A pesar de esa volatilidad, la tendencia general de los cereales se mantiene ligeramente al alza, aunque lejos de las subidas registradas por otras materias primas como el petróleo o los fertilizantes.
En caso de que el conflicto se prolongue en el tiempo, podrían producirse nuevas subidas en los precios. «España, como país importador de cereales, se vería afectada por el incremento de los costes de transporte marítimo derivados del encarecimiento del petróleo y del aumento de las primas de riesgo en los seguros de los buques», aseguran desde la Lonja. Además, añaden que «a ello podría sumarse una posible revalorización del dólar frente al euro, al actuar la moneda estadounidense como valor refugio, lo que contribuiría a mejorar la competitividad del cereal nacional frente al importado».
Situación de la patata
Por otra parte, la Lonja de León ha reflejado la repetición en el precio de la patata. La campaña se da ya prácticamente por finalizada y los precios no han logrado recuperarse a lo largo del tramo final de comercialización.
A partir de ahora, el sector estará pendiente de la próxima campaña de siembra. Según las últimas informaciones disponibles, se baraja la posibilidad de plantear una rebaja en el precio de los contratos junto con una reducción de la superficie destinada al cultivo.

