Casi seis años después de que se desatase la pandemia de coronavirus, que puso claramente a prueba las costuras del sistema sanitario, la Consejería de Sanidad de la Junta ha sacado a licitación las obras para la construcción de la nueva Unidad de Reanimación (REA) del Hospital Universitario de León. A la espera de la rebaja que pueda derivarse de las ofertas que presenten las empresas (el plazo para hacerlo está abierto hasta el próximo 9 de febrero), la inversión prevista inicialmente es de 6.305.991 euros y el plazo de ejecución se situaría en 18 meses. El objetivo es por tanto que la nueva unidad esté lista a principios del año 2028, puesto que el proceso de contratación se extenderá aún durante algunos meses.
Dos son las ventajas fundamentales que aportará esta esperada inversión. La primera será que los puestos asistenciales de reanimación quirúrgica para los pacientes que acaban de ser operados pasarán de 12 a 16. Y la segunda es que el traslado de REA permitirá acometer posteriormente la ampliación de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), una de las principales necesidades que se observó durante la pandemia. Concretamente, pasará de 16 a 28 camas.
Ante la demora de la ampliación, desde la Consejería de Sanidad han defendido siempre que se trataba de una actuación «compleja» tanto en su concepción como en su desarrollo, ya que implicará la remodelación de espacios de varios servicios y tiene que ser compatible con la asistencia sanitaria. En este sentido, las áreas de consultas y el bloque quirúrgico no se pueden cerrar en ningún momento mientras se ejecuta una obra que permitirá pasar de los 28 puestos asistenciales para pacientes críticos que hay ahora –entre REA y UCI– a un total de 44.
Esta demandada e importante actuación en el Hospital de León está incluida en la programación plurianual de la Consejería de Sanidad en materia de infraestructuras, así como en el Plan de Inversiones Prioritarias de la Junta para el periodo 2021-2025.
La principal actuación que se va a llevar a cabo en el marco de este proyecto es la ampliación y cambio de ubicación de la nueva Unidad de Reanimación. El objetivo es llevar a cabo todas las obras en dos fases para que no interfieran en la prestación de la actividad asistencial.
La nueva Unidad de Reanimación tendrá dos zonas con ocho boxes cada una, cuatro de ellos aislados, con controles en el centro de cada sala. Entre las dos zonas se dispondrán los cuartos comunes para enfermería, almacenes, laboratorio y vestuarios. El diseño arquitectónico permitirá además evitar que haya cruces entre pacientes hospitalizados y visitantes.
Se trata en primer lugar intervenir en el edificio administrativo y de gerencia, concretamente a pie de calle, en una zona ocupada ahora mismo por la zona de acceso y aparcamientos. La idea es ubicar en esta zona las dependencias que se encuentran ahora mismo en la primera planta de dicho edificio (nuevas consultas externas de Endocrino, Alergología y Subdirección de Gestión).
Las consultas externas de Endocrinología y Alergología estarán conectadas por un pasillo interno, pero funcionarán de forma independiente, de manera que cada una de las salas de espera será independiente por especialidad y contará con un control a través del que se accede a la zona interna.
Endocrinología contará con seis consultas, una sala de sesiones y una de pruebas, mientras que Alergología tendrá cuatro consultas y una zona de pruebas específicas, con un almacén común y sala de instalaciones de comunicaciones. Finalizadas estas obras a pie de calle, se reformará íntegramente la primera planta para ubicar en ella las dependencias de la nueva Unidad de Reanimación.
Mientras, cabe señalar que en la segunda planta se va a situar el área de administración del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule).
Una vez completado el traslado de la Unidad de Reanimación, se podrá acometer la ampliación de la UCI, un proceso que será relativamente sencillo gracias a la proximidad entre las actuales instalaciones de ambas.
Se trata de un proyecto comprometido por la administración autonómica después de que la pandemia dejase clara la necesidad de ampliar las instalaciones para atender a pacientes críticos y la demora en su materialización ha sido la causa de numerosos rifirrafes políticos a cuenta de las críticas del grupo del PSOE en las Cortes, del alcalde de León, José Antonio Diez, y de la UPL.