Miles de leoneses procedentes de toda la provincia, especialmente desde los pueblos que atraviesa la línea de Feve y la propia capital en la que termina, se echaron ayer de nuevo a la calle para exigir la paralización del plan del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para cubrir las vías de la integración ferroviaria en León y cubrir el trayecto entre el apeadero de La Asunción y el centro de la ciudad en un bus eléctrico que, según el Gobierno, realizaría también el trayecto hacia la estación de alta velocidad y la de autobuses.
A partir del mediodía la Plataforma en Defensa de Feve, convocante de la protesta y que ya viene desarrollando diferentes protestas como la que tenía lugar este mismo sábado cortando el tráfico en Padre Isla a la altura de la Estación de Matallana, comenzaba a congregarse en el entorno de La Asunción, pero también a través de toda la plataforma tranviaria que conecta esa zona hasta la que ahora mismo llega el tren con el centro de la capital.
Así, ni un metro de la misma quedaba por cubrir en una cadena humana que era la primera de las acciones que tenía prevista para ayer la asociación, que en la previa de la misma mostraba a través de las palabras de su portavoz Isabel López su rechazo al plan del ministerio: “Queremos agradecer a toda la gente que ha venido y ha convertido esto en el éxito de participación que necesitamos. Es necesario el apoyo de todos para parar esta sinrazón que enterrar estas vías después de haber gastado aquí 15 millones de euros.
"Ahora quieren invertir otros dos en taparlas y no lo vamos a permitir, vamos a luchar hasta el final y no vamos a dejar que tapen unas vías que son necesarias para los pueblos de toda esta zona. Si las tapan jamás va a volver el tren a la estación y es un inconveniente muy grande que ha supuesto la pérdida de una gran cantidad de viajeros. La gente quiere llegar a León con sus bicicletas, con sus animales, con una silla de ruedas... el trasbordo es un problema, nos da igual que sea a un tren que a un autobús”.
Sobre la velocidad a la que Adif parece que quiere ejecutar el proyecto, aseguran haber preguntado al alcalde de León José Antonio Diez, “que nos ha respondido que no tienen noticias”, afirmando haberle pedido no conceder la licencia pertinente para las obras “a lo que nos ha respondido que él no lo iba a hacer”, lo que aseguran es “la única respuesta que hemos obtenido que nos ha abierto un poco la puerta a que esto no se vaya a hacer”.
A lo largo de todo el recorrido de la manifestación se pudieron ver diferentes mensajes pegados en las paredes de la integración o incluso en los propios trenes mostrando la indignación por una situación que dura ya 15 años. “Cómplices de este trenicidio, el pueblo no olvida”, “Tren a León, no a La Asunción”, “¿Muere aquí este tren? No, solo quieren enterrarlo” o “España Vaciada no, pueblos incomunicados” fueron algunos de los lemas que se pudieron leer.
A lo largo del recorrido además, pancartas incluso con nombres propios: “Cendón, tu exilio político es la ruina para León”.
La cadena humana fue siendo recogida por la Plataforma y conformando una manifestación que partió desde Padre Isla hacia San Marcelo, donde concluyó con la lectura de un manifiesto. “Llevamos más de catorce años soportando un servicio público de calidad inaceptable, con duración de viajes imprevisible e impuntualidades habituales”.
Así, esperando “una solución lógica y digna a esta inadmisible situación”, lamentan haberse encontrado “una solución que pretende retroceder a viajar en peores condiciones que hace 14 años”.
Por tanto, el manifiesto dejaba clara la intención de “no aceptar lo que no es una solución, sino una humillación que parece una ocurrencia apresurada para dar carpetazo al asunto”, señalando que “no aceptaremos que los viajes terminen con un trasbordo a un autobús que circule sobre unas vías tapadas y enterradas para siempre, no admitiremos que a la estación de vía estrecha de León no vuelvan a llegar trenes”.
El manifiesto ponía en el foco la “inutilidad” de un servicio que “abandona” a los pueblos y la necesidad de atender “a una zona apartada y marginada por las administraciones”, exigiendo al ministro Óscar Puente atender a la “rentabilidad social” del servicio.
Del mismo modo, dejan claro que la excusa de la imposibilidad técnica “es una mentira”, citando ejemplos en otros lugares de España como Alicante o Cádiz.
Por todo ello, exigen al Ayuntamiento de León y al Ministerio de Transportes que “paralicen el proyecto para tapar y enterrar nuestra línea para siempre”, pidiendo el apoyo “claro y decidido de nuestros representantes públicos, que deben abandonar el cómplice silencio y las dudas”, llamando la atención de la Diputación y los representantes leoneses en Congreso y Senado.