Las autoridades investigan ya sobre el terreno las posibles causas del incendio forestal que este miércoles puso en jaque a la comarca del Condado y obligó a evacuar a 312 vecinos de varias localidades. Los agentes especializados en investigación de incendios forestales se desplazaron a primera hora de este jueves hasta la zona de Represa, donde se localizó el origen del fuego, para comenzar la inspección ocular del terreno y recopilar los primeros indicios.
Aunque la investigación se encuentra todavía en una fase muy inicial, las primeras hipótesis con las que trabajan los investigadores apuntan principalmente a dos posibles causas. La primera es el uso de maquinaria agrícola en las inmediaciones del punto donde comenzaron las llamas. La segunda, que una colilla arrojada en esa misma zona pudiera haber originado el incendio. Ninguna de las dos posibilidades está confirmada por el momento y serán las pesquisas las que determinen finalmente el origen del fuego.
La hora a la que se declaró el incendio, en pleno momento de máximo calor del día, unida al lugar en el que comenzó y a la dirección del viento, favorecieron una propagación extremadamente rápida. En pocos minutos las llamas avanzaron hacia zonas habitadas, obligando a movilizar un amplio dispositivo de extinción y a decretar el desalojo preventivo de la urbanización Montesol, Santa María del Condado, Castro del Condado y Barrillos de Curueño.
Los técnicos continuarán analizando durante los próximos días tanto el terreno como los restos que puedan aportar información sobre el foco inicial. No obstante, la determinación definitiva de la causa no podrá realizarse hasta que el incendio quede completamente extinguido y sea posible acceder con seguridad a toda la superficie afectada. Aun así, la confirmación oficial del origen previsiblemente no llegará hasta dentro de varias semanas, una vez concluyan los informes periciales.
Las falsas noticias, otro incendio difícil de apagar
Si las llamas avanzaron con rapidez, los rumores lo hicieron todavía más. Los incendios que amenazan viviendas, unidos a la presencia de miles de personas en los pueblos durante el verano, constituyen el escenario perfecto para la propagación de informaciones falsas que, lejos de ayudar, generan incertidumbre y dificultan la gestión de la emergencia.
Durante toda la tarde y buena parte de la noche se multiplicaron los mensajes en redes sociales y, sobre todo, en grupos de WhatsApp creados inicialmente con una finalidad muy distinta. Muchos de ellos nacieron para coordinar la ayuda vecinal, ofrecer alojamiento a los evacuados o compartir información útil sobre la evolución del incendio. Sin embargo, algunos acabaron convirtiéndose rápidamente en auténticos vertederos ideológicos donde circulaban teorías sin confirmar, acusaciones sin pruebas y mensajes reenviados que poco o nada tenían que ver con la realidad.
Los responsables del operativo recuerdan que, en situaciones de emergencia, la información contrastada resulta casi tan importante como los medios de extinción. Conocer con precisión qué carreteras permanecen abiertas, qué poblaciones deben ser evacuadas o cuál es la evolución real del incendio facilita el trabajo de quienes luchan contra las llamas y evita decisiones precipitadas entre la población.
Evolución favorable durante la noche
El intenso trabajo desarrollado durante toda la madrugada permitió mejorar sensiblemente la situación del incendio. El Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) acordó este jueves rebajar el incendio a Índice de Gravedad Potencial 1 (IGR-1), al desaparecer el riesgo inmediato para la población, una decisión que hizo posible el regreso a sus domicilios de los 312 vecinos que habían sido evacuados durante la jornada anterior. Los equipos de extinción continúan trabajando para asegurar el perímetro, refrescar los puntos calientes y evitar posibles reproducciones mientras prosigue la investigación sobre el origen del fuego.
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