El claustro del Obispado de León acogió este jueves, junto a la imagen de la Virgen del Camino, el rezo del Ángelus y ofreció un responso especial de oración por el eterno descanso de los fallecidos y por la recuperación de los heridos en el accidente ferroviario de Urda (Toledo) “para que conceda el don de la vida a las víctimas y esperanza a las familias y afectados”.
El obispo Luis Ángel de las Heras, que condujo la plegaria, afirmó que “la tragedia ferroviaria ocurrida ayer en Urda nos ha llenado de dolor y consternación” y, en nombre de la Diócesis de León, quiso hacer llegar su “cercanía y condolencias” a las familias de las personas fallecidas, por quienes “oramos y pedimos al señor que acoja sus vidas en su misericordia y conceda a sus seres queridos aquí el consuelo y la esperanza”.
Una oración en la que participaron integrantes de la Curia diocesana y que también se hizo extensiva a los heridos y familiares, a quienes se expresó su “cercanía, con un recuerdo también para las víctimas y familiares de Adamuz”, con una palabra de agradecimiento a los voluntarios y profesionales qu participaron ayer y que siguen haciéndolo hoy en la tareas de rescate y atención a los damnificados y a sus familiares para que “Dios, padre de misericordia, sostenga a todos los afectados y haga de nosotros instrumentos de cercanía, consuelo y esperanza”.
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