La localidad leonesa de Grulleros se volcó este fin de semana con uno de los suyos, el pequeño Guzmán, que padece síndrome Hiper IGM, una enfermedad rara que afecta al sistema inmunitario. Sus padres, que recientemente han creado una asociación para dar visibilidad a esta patología y otras similares, organizaron el primer festival benéfico “Los Colores de Guzmán”, con el doble objetivo de recaudar fondos para la investigación y apoyar el tratamiento que mantiene estable al niño tras una larga estancia en Barcelona.
La respuesta vecinal y comarcal fue masiva. Más de 100 moteros participaron en una espectacular ruta motera, 450 personas se unieron a la tradicional paellada popular y cerca de 1.000 asistentes disfrutaron del ambiente festivo en el recinto, que acogió conciertos, animaciones infantiles, sorteos y diferentes actividades solidarias.

“Estamos muy contentos con la acogida que hemos tenido”, explicó la madre de Guzmán, agradeciendo el esfuerzo de vecinos, voluntarios y entidades colaboradoras que hicieron posible el evento.
El festival no solo buscó ayudar a Guzmán, sino también dar esperanza a otros niños que conviven con esta enfermedad rara, impulsando un proyecto de investigación que busca un tratamiento más eficaz e incluso una futura cura.
