Cuando los usuarios de Feve en León y más aún aquellos que han salido en algún momento a la calle para manifestarse por la situación del servicio ferroviario conocen que esta cuestión llega a Madrid para su debate, la reacción más habitual suele ser «no creo que digan nada nuevo».
Todos ellos llevaban razón una vez más después de que el asunto se volviese a tratar este lunes en el Senado, más concretamente en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible que, curiosamente, preside el principal rival político del ministro del ramo, Óscar Puente, en su Valladolid natal, el actual alcalde Jesús Julio Carnero. Más allá de la casualidad (o no) de la cuestión, lo cierto es que poca novedad se puede sacar del debate que en este caso mantuvieron el exalcalde de León Antonio Silván con el senador socialista, también leonés, Salvador Vidal.
La moción presentada por el grupo popular y ante la que los socialistas se abstuvieron en última instancia (dijo Silván que porque el Gobierno no les deja votar de otra forma) instaba al Ejecutivo a constituir «una mesa técnica de trabajo liderada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, con la participación de ADIF y Renfe, así como de la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de León y la Diputación Provincial, con el objetivo de analizar las alternativas técnicas que permitan recuperar la llegada del ferrocarril de vía estrecha al centro de la ciudad de León». Demostrado que existen alternativas que permitirían a los trenes circular tanto por la plataforma tranviaria como por la red de ancho métrico, Vidal aludió a cuestiones reglamentarias en un asunto que calificó como «muy complejo» a la vez que insistiendo en que el Gobierno «trabaja» para encontrar una solución.
Eso sí, no parece que se distancie de la propuesta de cubrir las vías para que circule el ya conocido autobús eléctrico como solución –siempre con la coletilla de temporal y reversible– ya que en las enmiendas a la moción incluye esta propuesta asegurando que permite «mejorar la cobertura territorial, optimizar los tiempos de recorrido y aumentar la captación de usuarios».
Sí se muestra a favor el grupo socialista de otra de las cuestiones defendidas por Silván dentro de la moción presentada, la de la renovación de los trenes construidos en los años 60 que circulan por la línea, que recordó Vidal habían sido renovados a finales de los 90. En cualquier caso sí busca el PSOE «impulsar la modernización integral de la líena con la sustitución de las unidades más antiguas por otros que garanticen condiciones adecuadas de seguridad, fiabilidad, accesibilidad y confort para los usuarios».
El debate político
Como suele ser habitual en estos casos, el debate político entre los representantes de los grupos socialista y popular no fue demasiado constructivo. El PSOE achacó a Silván llevar en numerosas ocasiones al Senado la cuestión de Feve, una situación que aseguró «repetirá cuantas veces hagan falta» hasta que se restaure el servicio completo. Del mismo modo, también acusó al senador popular de «no hacer nada» ni en su tiempo como alcalde ni durante el último Gobierno popular asegurando incluso que «el problema lo han creado ustedes» durante el mandato de Rajoy tras exponer una cronología de los hechos en torno a Feve que incluso llevaron al presidente de la comisión a pedirle celeridad en el discurso. Del mismo modo, acusó al popular de «usar» Feve para cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez.
Por su parte Silván denunció la parálisis del ejecutivo lamentando que en este tiempo «no ha habido ni una mesa técnica, ni una reunión seria, ni una respuesta, el silencio significa una cosa muy clara: no quieren solucionar el problema». Eso sí, ambas partes estuvieron de acuerdo en celebrar la entrada en la ‘mesa’ de la Junta de Castilla y León, instando a la colabiración entre administraciones como prácticamente única solución posible para este conflicto. Difícil es creer en ello, ¿se dará?

