Hace casi un año este periódico publicó que el Gobierno se olvidaba de la ciudad de León para la puesta en marcha de una gigafactoría de inteligencia artificial (IA) que busca integrarse en una red europea para el despliegue de esta tecnología. Aunque no faltaban argumentos para la candidatura leonesa, el Ejecutivo de Pedro Sánchez propuso a un municipio de Tarragona, Móra la Nova, para un proyecto que ha ido madurando en este tiempo hasta el punto de que este martes, con la aprobación del Consejo de Ministros, se regó con 719 millones de euros.
Pocos días después de la información publicada por La Nueva Crónica, alegando motivos similares en base a la relevancia del sector TIC en la provincia, desde formaciones políticas como Unión del Pueblo Leonés (UPL) reaccionaron para pedir al Gobierno que tuviese en cuenta la opción de León para esta gigafactoría de IA de repercusión en toda Europa. Lejos de atender las demandas, a comienzos de este año el ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, anunció una segunda sede para el proyecto en San Fernando de Henares, en Madrid.
León también habría encajado en este segundo emplazamiento que busca dar un carácter más robusto a la candidatura española, en un proyecto multisede en línea a la manera en la que están trabajando otros países europeos. Sin embargo, la alternativa leonesa de nuevo no ha sido tenida en cuenta, quedando centralizado este proyecto faraónico en Cataluña y Madrid.
Las cifras del proyecto son abrumadoras, con una inversión en Europa de miles de millones de euros para el desarrollo de plantas con 100.000 chips de IA de última generación. En esta iniciativa participarán, casi a partes iguales, el Gobierno a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica y un consorcio de empresas privadas, entre las que figuran Telefónica, ACS y el Banco Santander.
Lejos de atender las demandas, San Fernando de Henares fue elegida como sede complementaria
La estrategia de IA de la Comisión Europea busca no quedarse atrás en una carrera en la que desde Estados Unidos y China parecen estar tomando la delantera. Un plan continental que se asienta sobre la construcción de una red de más de una decena de centros europeos a gran escala que se instalen cerca de superordenadores. Precisamente por eso, el Gobierno consideró adecuada la opción del pueblo de Tarragona, por su proximidad al Barcelona Supercomputing Center (BSC). No obstante, la presencia en el Campus de Vegazana del Centro de Supercomputación de Castilla y León (Scayle) no fue tenida en consideración por parte del Ejecutivo.
Scayle, Incibe y otros argumentos
De hecho, Scayle cuenta tras el BSC con la mayor infraestructura de supercomputación de toda España. Sin embargo, no siendo elegida en primer término, León tampoco fue tomada en consideración para ser sucursal de la planta de Móra la Nova, atrayendo igualmente una amplia inversión a la capital leonesa, y se optó por San Fernando de Henares como subsede técnica. Una vez más se pierde una gran ocasión para hacer buena la tantas veces mentada apuesta por la descentralización.
Además del Scayle, que sigue creciendo y prepara su mudanza a una nueva sede, León también se presentaba como una opción interesante para esta gigafactoría por la presencia del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), que cuenta con una dilatada experiencia en IA y en la repercusión de esta en la seguridad en Internet. De hecho, el organismo ubicado en el barrio de La Lastra lidera proyectos que precisamente han recibido fondos continentales y que guardan relación directa con esta revolucionaria tecnología.
La inyección económica a la planta catalana equivale a la mitad de la cuenta pendiente del Gobierno con León
El Grado en Ingeniería de Datos e Inteligencia Artificial en el Campus de Vegazana o la participación en este proyecto de Telefónica, compañía presente en el Parque Tecnológico de León con ‘C4IN Cybersecurity Center’, también son argumentos que respaldarían la alternativa leonesa, descartada para optar por la vía catalana y la madrileña. En este sentido, desde UPL recordaron el pasado año, al conocerse la apuesta por Móra la Nova, el anuncio del presidente del Gobierno en el año 2022 de un plan de desconcentración de sedes institucionales para llevar empleo y oportunidades a la denominada ‘España vaciada’, mientras que en este caso «está optando por una de las comunidades más pobladas e ignorando a una región como la leonesa que sí cumple con todos los requisitos técnicos y formativos y que, además, necesita proyectos tractores para fijar población».
Además, España cuenta con el apoyo de Portugal en esta andadura para albergar una de las gigafactorías de IA de la Unión Europea. La proximidad leonesa con el territorio luso y el ‘eterno’ proyecto de la autovía con Braganza, quién sabe si con su reactivación, podrían haber jugado a favor de León como sede principal o complementaria.
En cualquier caso, este martes el Consejo de Ministros aprobó una cuantiosa partida para este proyecto en el que la ciudad de León no ha sido tenida en cuenta. Una inyección de 719 millones de euros que suponen prácticamente la mitad de la cuenta pendiente del Gobierno con León y en la que se incluyen iniciativas largamente demandadas por los leoneses como la plataforma logística de Torneros o la segunda fase del Parador de San Marcos.