El Ayuntamiento de Villamanín ha emitido un comunicado oficial para dirigirse a los vecinos y a la opinión pública ante las informaciones y comentarios difundidos en redes sociales y algunos medios de comunicación sobre la situación generada por la venta de participaciones de la Lotería de Navidad.
Desde el Consistorio montañés manifiestan comprender «la preocupación y el malestar que esta situación está provocando entre los afectados y en el conjunto del municipio», motivo por el cual consideran necesario «aclarar algunos aspectos fundamentales con el máximo respeto y rigor».
En este sentido, subraya que no ha tenido participación alguna en la gestión, emisión, venta ni custodia de dichas participaciones. Según recoge el comunicado, «estas actuaciones han sido llevadas a cabo por la Comisión de Fiestas, un grupo de vecinos voluntarios que actúa de forma autónoma e independiente, sin vinculación jurídica ni orgánica con el Ayuntamiento».
El texto también pone en valor la trayectoria de la Comisión de Fiestas, señalando que «ha desarrollado tradicionalmente su labor de manera altruista y en beneficio del conjunto del pueblo, con una trayectoria que hasta la fecha ha sido valorada positivamente, tanto por vecinos como por foráneos, circunstancia que resulta importante tener en cuenta en el contexto actual».
Asimismo, hace un llamamiento «a la prudencia y al rigor en la difusión de informaciones y opiniones que, lejos de contribuir a una solución, pueden generar confusión, incrementar la tensión y crear expectativas jurídicas que no se ajustan a la realidad legal».
En el comunicado, se apostilla que «el Ayuntamiento de Villamanín se ha ofrecido –y mantiene dicho ofrecimiento– a colaborar dentro de sus posibilidades para facilitar el diálogo y favorecer una salida consensuada a esta situación. No obstante, esta disposición a colaborar no implica la asunción de una responsabilidad que legalmente no corresponde a esta institución».
Finalmente, el Ayuntamiento de Villamanín agradece «la actitud mayoritariamente responsable y respetuosa que están demostrando los vecinos en estos momentos difíciles» y confía en que, «desde la serenidad, el diálogo y el entendimiento mutuo», Villamañín pueda superar esta situación preservando la convivencia y la cohesión social del municipio.
‘Influencers’ legales y medios, volcados con el caso
La polémica surgida en Villamanín tras el sorteo de la Lotería de Navidad de 2025 se ha convertido en un auténtico fenómeno mediático y jurídico a raíz de un error masivo en la venta de participaciones del número agraciado con ‘El Gordo’. En este contexto, uno de los ejes del comunicado emitido por el Ayuntamiento de Villamanín es el llamamiento expreso «a la prudencia y al rigor en la difusión de informaciones y opiniones».
Y es que, el caso ha generado un intenso debate tanto en redes sociales como en el ámbito jurídico-mediático. Abogados, divulgadores legales e ‘influencers letrados’ con una amplia presencia en plataformas digitales han analizado públicamente la situación, planteando principalmente dos posibles vías de responsabilidad. Por un lado, la penal, en el supuesto de que pudiera acreditarse la existencia de estafa o apropiación indebida; por otro, la civil -considerada mayoritariamente como la más probable-, en la que los responsables de la venta podrían verse obligados a responder económicamente por el perjuicio causado, incluso en ausencia de una intención fraudulenta. Estos análisis se han difundido de forma masiva a través de redes como TikTok e Instagram.
De manera paralela, los principales medios de comunicación nacionales han seguido de cerca la evolución del conflicto. Informativos y programas de actualidad han centrado su cobertura en la crisis social y jurídica derivada del conocido como ‘Gordo de Villamanín’, describiendo un municipio «dividido» y «roto» por la incertidumbre en torno al cobro del premio y las posibles consecuencias legales del error.
Lo que comenzó como una celebración histórica tras el sorteo de Navidad del pasado 22 de diciembre de 2025 se ha convertido con el paso de los días en una de las mayores crisis sociales y jurídicas que recuerda Villamanín. El número 54.440 dejó millones en premios, pero también un agujero económico de cerca de cuatro millones de euros al descubrirse que la Comisión de Fiestas vendió más participaciones de las que tenía en décimos físicos.


