La Agrupación Vecinal Gordonesa (AVG) ha emitido un comunicado para “desmentir públicamente varias afirmaciones realizadas por el alcalde y por el grupo socialista en redes sociales tras el pleno extraordinario celebrado el pasado 2 de febrero”. Desde la formación vecinal desmienten de manera rotunda haber votado en contra de las obras de rehabilitación del Pozo Ibarra y la Fábrica de la Luz. “AVG no votó en contra de las obras: nos abstuvimos”, aclaran, subrayando que su postura no cuestiona ni el valor histórico ni el componente sentimental del patrimonio minero. Recuerdan que en el propio pleno expresaron su apoyo al monumento en memoria de los mineros fallecidos, al que califican como “una deuda histórica que llega con muchos años de retraso”.
El núcleo de la crítica de AVG se centra en la gestión futura y el impacto económico de estas actuaciones. En este sentido, consideran “rotundamente falso” que las obras tengan un coste cero para los vecinos. Según explican, aunque la subvención cubra la ejecución inicial, una vez finalizada la obra el Ayuntamiento deberá asumir gastos de mantenimiento, suministros, personal y conservación, además de posibles ampliaciones no cubiertas por las ayudas. “Esto no es desconocimiento de la gestión pública: es precisamente experiencia y sentido común”, señalan, recordando que en el municipio ya existen edificios y espacios públicos que no pueden mantenerse por falta de planificación a largo plazo.
AVG denuncia también la ausencia de información clave sobre los proyectos. “No existen planes de viabilidad, no se ha explicado para qué se quieren estos espacios, ni quién los va a gestionar, ni con qué personal, ni con qué dinero”, afirman. Asimismo, critican que “se nos propone una fórmula peligrosa y ya conocida: hacer la obra hasta donde llegue la subvención y confiar en futuras ayudas para completarla, mientras se siguen dejando de lado las necesidades reales y urgentes de los vecinos: calles, cementerios, edificios municipales o servicios básicos”.
La formación vecinal rechaza las acusaciones de que prefieran que el patrimonio se deteriore. “Decir que AVG prefiere que el patrimonio ‘se caiga’ es una acusación injusta y manipuladora”, sostienen, insistiendo en que su objetivo es evitar “hipotecar el futuro del municipio” con gastos estructurales que no se puedan asumir.
AVG concluye reivindicando su papel de control y fiscalización. “Defender el patrimonio no es solo rehabilitar edificios: es garantizar que puedan mantenerse abiertos, vivos y útiles”, señalan, asegurando que seguirán trabajando “con una sola lealtad: la de los vecinos y vecinas de Gordón”, aunque ello “incomode a quienes confunden unanimidad con silencio”.