La Agrupación Vecinal Gordonesa (AVG) ha solicitado formalmente la convocatoria de una reunión de los portavoces de la Corporación Municipal para abordar la situación de la residencia Virgen del Buen Suceso, ubicada en la localidad de La Pola de Gordón. En el escrito presentado por su representante, Ignacio María Alonso Peña, la AVG alerta del «descontento existente con la residencia ‘Virgen del Buen Suceso’», un malestar que, según señala, se está manifestando «a través de residentes, trabajadoras, familiares y sindicatos» en la sociedad gordonesa.
Consideran que el Ayuntamiento no puede permanecer al margen de esta problemática. «La Corporación Municipal no puede estar ausente en esta situación ya que fuimos elegidos para, entre otras cosas, acompañar, gestionar y solucionar los problemas de nuestros ciudadanos».
Por este motivo, la AVG solicita «la reunión de los portavoces de la Corporación Municipal con el objeto de estudiar la situación» y poder «manifestarnos de forma conjunta y sólida ante nuestra comunidad, la empresa y la Junta de Castilla y León».
Recientemente un escrito anónimo colocado en las inmediaciones de la residencia de mayores de Pola y compartido en redes sociales ha desatado la preocupación. En el texto, se denuncian presuntas situaciones de abandono, mala alimentación y falta de personal en el centro, además de una supuesta inacción por parte de las autoridades competentes.
«Basta ya. Basta ya de mirar a otro lado, no podemos permitir lo que están haciendo con las personas que por diferentes motivos ingresan en residencia», comienza la denuncia. Según el autor o autores, los residentes «sufren todas las necesidades que por derecho y dinero que pagan no deberían sufrir», destacando especialmente problemas relacionados con la comida.
El escrito habla de raciones insuficientes y menús precarios. «La mayoría de los días no tienen ni la cantidad ni la calidad de lo que necesitan para su sustento, días de repartirse 80 empanadillas para 120 residentes, o días de cenar un vaso de café con leche, simplemente un café con leche y un yogur». También se denuncia una alarmante reducción de personal. «La dirección de esta residencia ha reducido el personal en todas sus líneas de atención hasta el punto de no disponer en la actualidad de cocineros, así como de médico», se lee en el cartel. Asimismo, se indica que en los últimos días «ha estado ejerciendo de cocinera la persona encargada del mantenimiento de esta residencia con la ayuda de uno de los residentes».
El texto asegura que ya se han presentado denuncias ante distintas instancias. «Ya ha habido denuncias ante la gerencia de los servicios sociales de León, y no han hecho otra cosa que mirar hacia otro lado; también tienen conocimiento en la Junta de Castilla y León y miran hacia otro lado».