Asaja León prevé una cosecha baja de cereal de invierno y una caída del 41% en la producción

La organización agraria atribuye el descenso a la reducción de superficie sembrada, las dificultades del otoño, la presencia de malas hierbas, el menor abonado y el episodio de calor y ausencia de lluvias desde mediados de mayo

05/06/2026
 Actualizado a 05/06/2026
Foto de archivo de la cosecha de cereal que comenzará en próximas fechas. | ICAL
Foto de archivo de la cosecha de cereal que comenzará en próximas fechas. | ICAL

Asaja León prevé una campaña "complicada" para los cereales de invierno en la provincia leonesa. A dos o tres semanas del inicio de la cosecha en las primeras parcelas, previsiblemente de cebada, la organización agraria estima que los rendimientos serán bajos y que no alcanzarán la media de los últimos cinco años.

La opa señala en una nota de prensa que la mala evolución del cultivo responde a varios factores acumulados. Entre ellos, las dificultades en las labores de siembra por la meteorología adversa del otoño, la abundancia de malas hierbas favorecida por un invierno lluvioso, la falta de control suficiente mediante tratamientos herbicidas, el menor abonado por el encarecimiento de los fertilizantes y las altas temperaturas registradas desde mediados de mayo, acompañadas de ausencia de precipitaciones.

A esta situación se suma una reducción significativa de la superficie sembrada. Según los datos manejados por Asaja en la Comisión Provincial de Estadística Agraria, en la campaña 2025/2026 se han sembrado 76.700 hectáreas de cereal de invierno, frente a las 103.300 hectáreas de la campaña anterior. El descenso es del 25,7%.

La previsión oficial de producción, pendiente de revisión y previsiblemente a la baja, se sitúa en 254.700 toneladas de cereales de invierno, incluyendo secano y regadío. Esta cifra supone una caída del 41,27% respecto a las 433.700 toneladas de la campaña 2024/2025.

La producción de paja, una vez recogido el grano, será suficiente para cubrir las necesidades de la ganadería. No obstante, Asaja recuerda que, salvo en años de sequía extrema, la paja tiene un valor residual para el productor, ya que las ventas apenas cubren los costes de empacado y apilado en las parcelas.

Colza, alfalfa y otros forrajes

La colza tampoco presenta buenas expectativas de cosecha. La superficie se redujo de forma considerable por la falta de lluvias a finales de septiembre y principios de octubre, periodo habitual de siembra. En total, se han declarado 2.199 hectáreas, entre secano y regadío, con una producción estimada de 4.500 toneladas.

En el caso de la alfalfa, ya se ha recogido un primer corte abundante, aunque con retraso y con una calidad desigual por la presencia de malas hierbas. La parte positiva, según Asaja, es que el cultivo no se ha mojado durante el henificado. Los precios están siendo razonables y mejores que los registrados el pasado año por estas fechas.

En secano, las fincas de mayor calidad podrán ofrecer un segundo corte a finales de junio o comienzos de julio. En regadío, se prevé un corte mensual hasta finales de septiembre o mediados de octubre. La superficie declarada de alfalfa asciende a 11.200 hectáreas, de las que el 55% corresponde a regadío.

Otros forrajes, como veza, cereal forrajero o mezclas de cereal con veza, se encuentran en plena recolección, con producciones razonables. El mercado todavía no se ha estabilizado, aunque la organización prevé precios superiores a los de la campaña anterior. El tiempo seco está favoreciendo las labores de siega y henificado. La superficie declarada de estos cultivos ronda las 12.000 hectáreas.

Buen estado del garbanzo y aumento del girasol

Los garbanzos nacieron en buenas condiciones gracias a las lluvias de abril y de la primera quincena de mayo. En estos momentos presentan un buen estado agronómico y, con carácter general, comenzarán la floración en los próximos días. Asaja advierte, no obstante, de que el resultado final dependerá de la llegada de nuevas precipitaciones. La superficie sembrada se acerca a las 2.300 hectáreas.

En girasol, se confirma un aumento de la superficie, al ocupar parte de las parcelas que no se sembraron de cereal de invierno. Se han declarado en la PAC 22.987 hectáreas, de las que el 37% están en regadío. La mayoría del cultivo ha nacido bien y evoluciona con normalidad, aunque algunas siembras realizadas después de las lluvias presentan problemas de nascencia. La floración se espera a partir de mediados de julio y la cosecha, a finales de septiembre. Por el momento no hay previsión de producción.

Pastos y prados de siega

Los pastos han tenido una evolución razonablemente buena desde finales del invierno y durante la primavera. En los prados de siega, la recolección de la hierba comenzará en las próximas semanas en las zonas más bajas de la provincia y se prolongará hasta principios de agosto en las áreas de montaña de mayor altitud.

Asaja señala que la cosecha, especialmente en las zonas de montaña, no está asegurada y dependerá de las lluvias que puedan producirse en las próximas fechas.

Frutales, viñedo y lúpulo evolucionan con normalidad

En los cultivos permanentes, los frutales presentan una evolución normal para esta época del año. Se esperan producciones razonables, aunque probablemente inferiores a las del pasado ejercicio. La organización considera importante que las obras de modernización del regadío no interfieran en la campaña de riego, ya que podrían provocar pérdidas de cosecha.

El viñedo evoluciona también con normalidad y mantiene expectativas de buena cosecha si no aparecen complicaciones. En el caso del lúpulo, el desarrollo es el habitual para estas fechas y la cosecha podría ser normal si los tratamientos fúngicos se realizan sin incidencias.

El maíz avanza bien, aunque con siembras tardías

En la agricultura de regadío, el maíz evoluciona favorablemente, especialmente en las siembras realizadas durante el mes de abril, que presentan muy buen aspecto. No obstante, existe una superficie importante sembrada en la segunda quincena de mayo, más retrasada y con perspectivas iniciales de menor producción.

En estos momentos se están realizando tratamientos herbicidas y abonados nitrogenados. La superficie declarada de maíz con destino a grano es de 72.000 hectáreas, una cifra similar a la del pasado año. A maíz forrajero, destinado a ensilado, se suman otras 3.800 hectáreas.

La remolacha presenta un estado agronómico favorable, aunque también hay algunas siembras tardías. La superficie declarada alcanza las 6.400 hectáreas, similar a la de la campaña anterior.

Las alubias se están sembrando o naciendo en estas fechas, recomendadas para las variedades de ciclo corto, que son las más habituales. Se han declarado 5.942 hectáreas, una cifra similar a la del pasado año. Según Asaja, no se ha sembrado más superficie, pese al interés de los agricultores, por la reticencia de las industrias a firmar contratos en un mercado puntualmente congestionado.

En patata, la evolución es normal y las variedades más tempranas entrarán próximamente en floración. La superficie declarada es de 1.216 hectáreas, similar a la del año pasado, aunque con tendencia a la baja.

 

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