La Negrilla de Santo Domingo ha vuelto a ser objeto de una intervención, aunque en esta ocasión muy diferente a la que sorprendía hace apenas unos días a los leoneses. Uno de los dedos de la conocida escultura de Amancio González ha aparecido con la uña pintada de un intenso color rojo, perfectamente visible sobre la figura.
La imagen llega solo unos días después de que Carlos Álvarez Cuenllas colocase unas llamativas gafas verdes a La Negrilla con motivo del eclipse total de sol del próximo 12 de agosto. Aquella acción, realizada el pasado 5 de agosto, sí tenía carácter artístico y había contado previamente con la aprobación del propio Amancio González. Cuenllas planteó la intervención como una forma efímera de ofrecer una nueva lectura de la obra y relacionarla con uno de los grandes acontecimientos que vivirá León este verano.
Muy distinto parece el caso de esta 'manicura' improvisada. Sin que por el momento haya trascendido ninguna autoría ni intención artística detrás de la pintura, el esmalte rojo aplicado directamente sobre uno de los dedos de la escultura tiene más apariencia de un acto vandálico que de intervención artística. El propio Amancio ha confirmado ya, en declaraciones a este medio, que no hay ninguna intención artística ni él ha dado su consentimiento, al tiempo que ha trasladado que espera "que no sea spray", lo que sería difícil de borrar. "Pobre Negrilla", ha concluido el escultor leonés.
La Negrilla, situada en plena plaza de Santo Domingo, vuelve así a llamar la atención de quienes atraviesan el centro de León. Si las gafas de Cuenllas consiguieron arrancar sonrisas y preparar a la escultura para el eclipse, la uña roja deja esta vez una imagen vandálica lamentable sobre una de las piezas más reconocibles del paisaje urbano leonés.
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