Parece que en León hay una nueva moda en el gamberrismo ciudadano y es el derribo de motos aparcadas. En los últimos días, varios vecinos del centro de la ciudad han amanecido con la misma estampa intrigante: motocicletas perfectamente estacionadas que aparecen tumbadas en el suelo por arte de magia.
Algunos viandantes ya especulan con teorías dignas de esta nueva moda, desde simples gamberros hasta algún aspirante a influencer que busca viralidad a golpe de tumbar motos.
Mientras tanto, los motoristas afectados piden colaboración ciudadana para encontrar a los culpables y, de paso, sugieren que si alguien quiere innovar en ocio nocturno, quizá existan opciones menos ruidosas —y más originales— que convertir sus motos en fichas de dominó urbano.
