El pasado 22 de abril, a las 8.45 horas, una persona que viajaba a Salamanca por la autovía A-66 entre León y Zamora alertó a la Guardia Civil de que un turismo circulaba “de forma errática, en zigzag y a una velocidad anormalmente reducida”. Además, el acompañante llevaba un vaso en la mano, lo que le hizo sospechar que pudieran ir ebrios, según informaron fuentes de la Comandancia de Zamora.
Gracias a esa información, se pudo establecer un dispositivo de búsqueda que culminó con la localización y detención del vehículo en una de las entradas a la ciudad de Zamora.
En el momento de la identificación de los ocupantes, los agentes comprobaron que la mujer se hallaba sentada en el asiento del copiloto y el varón, al volante del vehículo, con síntomas de haber ingerido alcohol. Al hacerle la medición de la alcoholemia, dio el resultado de 0,50 miligramos por litro de aire espirado, el doble de la tasa permitida.
Por otra parte, la mujer reconoció que nunca había tenido carné de conducir, por lo que fue investigada como presunta autora de un delito contra la seguridad vial, mientras que al varón se le formuló una denuncia administrativa por conducir un vehículo a motor bajo la influencia de bebidas alcohólicas.
