Mayor realismo para la Redención tras pasar por un TAC en Sevilla

La minuciosa intervención del imaginero sevillano Fernando Aguado permite recuperar el esplendor del Cristo titular de los de rojo y negro

29/03/2026
 Actualizado a 29/03/2026
El Cristo de la Redención, tras su restauración. | COFRADÍA DE LA REDENCIÓN
El Cristo de la Redención, tras su restauración. | COFRADÍA DE LA REDENCIÓN

El León cofrade presenciará este Domingo de Ramos una Redención que, si no es nueva, sí tendrá el mayor realismo conocido en esta imagen, al menos por los mortales. Su Cristo titular, el Cristo de la Redención, se estrenará en procesión tras el minucioso y largo proceso de restauración -diez meses- que, tal y como se relató en La Voz del Papón, el ‘podcast’ cofrade de La Nueva Crónica, ha supuesto una profunda intervención tanto artística como estructural.

El protagonista y 'culpable' de dicho realismo es el Santo Cristo de la Redención, titular de su cofradía, que fue trasladado el 30 de mayo de 2025 a Sevilla para ser intervenido por el reconocido imaginero Fernando Aguado, una de las figuras más destacadas de la imaginería contemporánea. De allí regresó hace apenas una semana y el resultado muestra una policromía de gran sensibilidad, expresión y detalle, conmás luz y con un realismo sobrecogedor en puntos clave como las llagas. 

El objetivo inicial de la restauración recuperar y realzar la imagen tras el desgaste acumulado por el paso del tiempo, especialmente en su policromía y en algunos elementos estructurales. Para ello, se llevó a cabo un estudio con la colaboración de la Universidad de Sevilla Pablo Olavide, que permitió analizar las distintas capas pictóricas aplicadas a lo largo de los siglos. 

"Los análisis químicos arrojaron una revelación clave: la policromía actual de la imagen no es la original del siglo XVI, sino una factura del siglo XIX. Bajo un criterio de honestidad y respeto, dado que es una imagen devocional, no de museo, optamos por mantener esta policromía decimonónica, eliminando únicamente los repintes oxidados de intervenciones recientes que distorsionaban la expresión del Crucificado", señaló en La Voz del Papón, Javier Ferrín, uno de los seises de la cofradía.

No obstante, durante la intervención surgieron complicaciones imprevistas. Mediante el uso de TAC y radiografías, Aguado pudo "revelar" el alma de la madera, descubriendo debilidades estructurales invisibles al ojo humano. Y, al levantar la policromía, el equipo restaurador detectó daños más graves de lo esperado, lo que obligó a acometer actuaciones adicionales, como la reintegración de partes deterioradas de la talla. Estas intervenciones, no previstas inicialmente, provocaron un retraso en los plazos y que el Cristo no llegara para el vía crucis de Cuaresma.

La restauración no se limitó únicamente a la imagen. También se intervino la cruz, buscando una armonía estética en el conjunto, y se sustituyeron los clavos por otros nuevos elaborados en talleres especializados de Sevilla. Asimismo, uno de los hallazgos más significativos fue el descubrimiento de pequeños orificios en la corona de espinas, que evidenciaban la existencia original de espinas hoy desaparecidas. Estas han sido restituidas, devolviendo a la imagen un mayor rigor histórico y expresivo.

El resultado final, según trasladó la cofradía en el podcast, evidencia que la talla ha estado “en buenas manos”, devolviendo al Cristo de la Redención parte de su esplendor y asegurando su conservación para las generaciones futuras.
 

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