El obispo de la diócesis de León, Luis Ángel de las Heras, participó en el espacio ‘Entre nosotras’ de Cope León, donde analizó el significado de la Semana Santa, el papel de la Iglesia y los retos actuales en la transmisión de la fe.
Durante la entrevista, De las Heras explicó que la Semana Santa representa el momento central del calendario cristiano. “No es solo un recuerdo, sino una actualización de los misterios fundamentales de la fe, que los creyentes viven intensamente”, señaló. En este sentido, subrayó que también supone una oportunidad para los no creyentes, quienes pueden acercarse a estas celebraciones a través de las procesiones y la liturgia, que definió como “una forma de catequesis en la calle”.
“El tiempo se escapa de las manos, pero también es necesario pararse y tomar conciencia de lo que estamos celebrando”
El obispo reconoció que vive estos días con especial intensidad. La agenda se multiplica con celebraciones, encuentros y actos litúrgicos, lo que le obliga a preparar con antelación cada detalle. “El tiempo se escapa de las manos, pero también es necesario pararse y tomar conciencia de lo que estamos celebrando”, explicó. A nivel emocional, destacó que son muchas las ocasiones en las que la Semana Santa le conmueve profundamente. Señaló especialmente celebraciones como el Jueves Santo, el Viernes Santo o la Vigilia Pascual, así como la Misa Crismal, que reúne a sacerdotes y fieles. “Son momentos que tocan el corazón”, afirmó.
Este año, además, la Semana Santa está marcada por la próxima visita del Papa a España, prevista del 6 al 12 de junio. Aunque León no figura entre los destinos confirmados, el obispo valoró la importancia del acontecimiento. “Nos invita a recolocarnos, a prepararnos para acoger su mensaje y sentirnos confirmados en la fe”, indicó.
En cuanto al mensaje que le gustaría que perdurase, De las Heras insistió en la necesidad de transmitir esperanza. “Debemos ser mensajeros de la buena noticia, proclamando la paz y la justicia en un mundo marcado por conflictos e injusticias”, señaló.
Durante la conversación también abordó la campaña de la renta, animando a los ciudadanos a marcar la X de la Iglesia. Según explicó, este gesto contribuye a sostener la labor social, asistencial y comunitaria que desarrolla la institución. “Es una oportunidad de colaborar y ayudar a muchas personas”, destacó.
Sobre la relación de los jóvenes con la fe, el obispo rechazó la idea de una pérdida generalizada. “Los jóvenes no pierden la fe, la descubren”, afirmó. En su opinión, el verdadero reto está en acercarse a ellos y ofrecerles experiencias que les permitan conocerla. En este sentido, puso como ejemplo las vigilias y encuentros juveniles que se celebran en la diócesis, donde muchos jóvenes participan activamente e invitan a otros a hacerlo.
El obispo concluyó con un mensaje dirigido a toda la sociedad, creyentes y no creyentes: vivir la Semana Santa como un tiempo de reflexión, esperanza y compromiso con la paz y la justicia.