Un grupo de jóvenes de León impulsa este año una nueva experiencia cofrade con el ‘Camino de Santiago Primitivo para papones’, una iniciativa nacida el año pasado y que propone recorrer la Ruta Jacobea de Oviedo a Santiago de Compostela en comunidad. Combinando valores espirituales y sociales, la experiencia que proponen estos jóvenes papones tiene el doble objetivo de compartir experiencias cofrades, así como dar a conocer a peregrinos de todo el mundo la Semana Santa de León.
El proyecto se desarrollará en dos grandes partes, durante los meses de mayo y agosto, facilitando así la participación de personas con distinta disponibilidad de tiempo. El recorrido completo de esta ruta suma 321,4 kilómetros divididos en 13 etapas, siguiendo el trazado del Camino Primitivo desde la capital asturiana a Santiago de Compostela. Además, la organización ofrece la posibilidad de incorporarse únicamente en el tramo final, desde Lugo, permitiendo realizar los últimos 100 kilómetros necesarios para obtener la compostela.
Según el plan establecido por los organizadores, la aventura comenzará a primeros de mayo, tras el necesario descanso posterior a la Semana Santa. Así, entre el 1 y el 3 de mayo se realizarán tres etapas que llevarán a los participantes desde Oviedo hasta Tineo, pasando por San Juan de Villapañada y Salas. Tras esta primera toma de contacto, el grupo regresará a León, quedando el camino preparado para su continuación en verano. Será en agosto cuando se complete la mayor parte del itinerario, retomando la marcha desde Tineo el día 17 de agosto. Durante diez jornadas, los peregrinos y papones leoneses atravesarán enclaves emblemáticos como Pola de Allande, La Mesa, Grandas de Salime, Fonsagrada, Cádavo Baleira y Lugo, hasta llegar finalmente a Santiago de Compostela el día 27 de agosto.
Desde Lugo arrancará el tramo final, pensado especialmente para quienes dispongan de menos tiempo. Este último bloque recorrerá etapas como San Romao da Retorta, Melide y O Pedrouzo, culminando en la plaza del Obradoiro tras cuatro intensos días de caminata.
Organizadores
El proyecto está organizado principalmente por Marta Autillo, papona y músico de la Agrupación Musical Santo Cristo de la Bienaventuranza, que publica toda la información referente a esta actividad desde la cuenta de Instagram ‘Camino Francés León’. «El año pasado se organizó el Camino de Santiago por el año jubilar de la esperanza y vinimos siete personas de varias cofradías y la cosa funcionó y nos escribió gente que se habían enterado y que se quedaban con ganas. Entonces este año volvemos a decidir hacer otra peregrinación para salir desde otro punto», relata Marta. A ella se han sumado este año en la promoción del proyecto otras personas como Vanesa, detrás de la cuenta ‘A golpes de horqueta’ y Lucas, otro papón, que lleva la cuenta ‘Un Nazareno Leonés’.
"Entregamos estampas de nuestra Semana Santa y los peregrinos nos preguntan por León y por las cofradías"
«El Camino de Santiago es una experiencia maravillosa que yo ya había experimentado una vez y quise hacerlo con las cofradías porque creo que es importante, ya que es una peregrinación y tiene mucho que ver con la Semana Santa y con lo que es una cofradía», argumenta Marta, que también defiende la labor promocional que pueden realizar de la Semana Santa de León hacia el mundo entero, a través del boca a boca con los peregrinos que recorren el Camino de Santiago. «El año pasado llevamos estampas de nuestras cofradías y la gente nos preguntaba que de dónde éramos o que de dónde era esa cofradía», explica.
Abierto a todos los papones
El Camino de Santiago para papones se presenta como una propuesta abierta para todos los papones con un potencial altísimo de unir a los jóvenes cofrades leoneses. «Es una experiencia muy bonita, que animo a la gente a participar en ella, porque se conocen pueblos, se conoce gente, se habla de Semana Santa, se conocen iglesias, el reto de llegar y completar una etapa es algo maravilloso, se hacen nuevas amistades, cofrades, se fomenta la unión entre las cofradías, y es una experiencia que yo animo a todo el mundo a participar», explica Marta.
«El año pasado se compartieron momentos de fraternidad cofrade, de unión, de nadie es más que nadie, de disfrutar, de remar todos a favor, que creo que eso hace mucha falta», concluye Marta, que anima a todos a participar.