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Rafael Blanco: "Este año hay que afrontarlo con cautela por las malas cifras"

Rafael Blanco: "Este año hay que afrontarlo con cautela por las malas cifras"

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Rafael Blanco, nuevo presidente de la DO Tierra de León. | MAURICIO PEÑA Ampliar imagen Rafael Blanco, nuevo presidente de la DO Tierra de León. | MAURICIO PEÑA
T.G. | 26/10/2017 A A
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Rafael Blanco: "Este año hay que afrontarlo con cautela por las malas cifras"
Campo Entrevista al nuevo presidente de la Denominación de Origen Tierra de León
La DO Tierra de León presentaba la pasada semana las cifras de una vendimia que pasará a la historia como una de las más complicadas por la escasez de uva. La merma de la producción llega en el año en el que este Consejo Regulador cumple 10 años al pie de viticultores y bodegueros en el sur de León y también en un momento de coyuntura con importantes cambios organizativos en su seno. Pablo San José, anterior presidente, dejó su cargo y fue entonces cuando los miembros del Consejo eligieron, por unanimidad, a Rafael Blanco. No corren los mejores tiempo para Tierra de León pero sí los más ilusionantes con mucho que hacer por delante.

– ¿Cómo se presenta esta etapa?
– Con mucha ilusión que es además compartida por el Consejo pese a las dificultades de esta vendimia. Me sorprendió mucho la actitud de los 12 representantes del pleno por su disposición a la colaboración y voluntad de entendimiento pese a la dispersidad y disparidad de intereses, porque cada bodega es un mundo. Tengo una voluntad de trabajo enorme por razones personales, muchas ganas de trabajar y de hacer algo por Tierra de León a la que llevo vinculado 12 años con el Comité de Cata. Conozco el territorio y a las personas, y eso va a ser fundamental.

– El resultado de la vendimia con 1,3 millones de uva recogida es el peor hasta ahora, ¿cómo se afronta?
– Este año tenemos que afrontarlo con cautela por las malas cifras de la vendimia. Vamos a tener un problema presupuestario porque los ingresos de la DO se canalizan por la vía de las calificaciones y las certificaciones y lógicamente se reducen en la misma proporción que lo hace la producción, mientras que los gastos seguirán siendo los mismos.

– ¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades de Tierra de León?
– Una debilidad es el desconocimiento de la riqueza de las variedades prieto picudo y albarín, algo que no ha calado en el mercado pese a lo mucho que se ha trabajado. Nacimos con la crisis y nos hemos desarrollado con ella, y quizá por eso nos hemos desarrollado menos. Parece que la economía se asoma a otros horizontes y esperemos que nos permita una mayor difusión. Nuestro objetivo primordial es León y después habrá otros horizontes como Asturias o las exportaciones. Pero primero, León y dentro de la provincia hay que mejorar la comunicación y la promoción con la hostelería. No podemos pretender que nuestro vinos sean conocidos fuera si dentro de la tierra no tienen su reconocimiento. Siempre se ha mirado de lejos al vino que tenemos más próximos, a aquellos claretes tradicionales, pero con aquella imagen hay que acabar.

– Precisamente hace falta que se consuma más vino. ¿Cómo conseguirlo?
– Hay que abrir el abanico de elaboraciones con vinos más asumibles para el gran público. Se abre un campo enorme en el mundo de los rosados y hay mucha diversidad. Frente al perfil tradicional hay otros que abren una puerta de acceso al público joven al consumo del vino. Otro pilar es el albarín, un vino de una singularidad extraordinaria. Es exclusivo con unas características organolépticas muy sutiles tanto desde el punto de vista aromático y degustativo y eso en el futuro, nos abrirá muchas posibilidades.

– Los tintos no acaban de despuntar.
– Sabemos que la prieto picudo es una variedad muy ruda, difícil de domesticar pero también es cierto que no se ha trabajado en profundidad con ello.Se están haciendo trabajos interesantes que demuestran que tiene muchas cualidades y posibilidades. Recientemente hemos conocido un gran reserva con 6 años de barrica y nos ha sorprendido a todo el mundo. Es un hito porque esto abre nuevos horizontes a la proyección en el tiempo de los vinos y por tanto a ganar en calidad.

– ¿Las bodegas qué tareas tienen pendiente por hacer para prosperar?
– Más márketing. Las que tienen la estructura para desarrollarse en otros mercados están empezando a aprovecharla y las pequeñas tienen que encauzarse, aunque sea complicado porque la competencia es acusada y porque los márgenes de beneficio del vino son muy pequeños. En calidad podemos equiparnos a las demás pero los precios por rendimientos de producción condicionan los márgenes en el mercado.
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