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Ponferradina 3 - Leganés 2: 'Homenaje a Maradona y mano de no dios'

Ponferradina 3 - Leganés 2: 'Homenaje a Maradona y mano de no dios'

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La Ponferradina celebra uno de los tantos. | LALIGA Ampliar imagen La Ponferradina celebra uno de los tantos. | LALIGA
Fulgencio Fernández | 29/11/2020 A A
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Ponferradina 3 - Leganés 2: 'Homenaje a Maradona y mano de no dios'
Fútbol / Segunda División Espectacular partido con remontada de la Deportiva, golazos de ‘telediario’ y una mano de VAR que impide el empate final
Al silencio triste de un campo vacío se sumó este domingo el minuto de silencio añadido para también despedir desde Ponferrada a un dios del fútbol, tan controvertido que en los hitos de su biografía está una trampa sin sancionar que llamaron «la mano de dios»: Diego Armando Maradona, que un día se enfrentó a la Deportiva en tierra sevillanas.

Y, vaya por delante, el partido fue un gran homenaje al dios del fútbol pues hubo mucho fútbol, goles que él mismo hubiera firmado y hasta un estrambote final de una «mano de no dios». Ya estábamos en el descuento, Saúl hizo una falta innecesaria, todo el Leganés se metió en el área y hubo allí un barullo eterno, pies, manos, tíos por el suelo y, de pronto, el balón aparece en el interior de la portería de Caro, Borja Bastón sale corriendo a celebrarlo con la misma picardía que lo hizo Diego Armando en su gol trampa, se lloraba el empate... pero hay VAR y hasta sala VOR en la que estaba Ávalos Barrera, del colegio catalán, que llama al árbitro, repasan y «pita la mano de no dios».

Juan Muñoz y Óscar Sielva marcaron dos goles espectaculares de trallazos imparables desde muy lejos Deportiva 3-Lega 2. Otro gallito cae en el Toralín. Y la Ponferradina, aunque todos lo negarán, empieza a mirar más para arriba que para abajo, partidos como el de ayer le dan crédito suficiente para que Bolo no se quite las gafas azules de la ilusión.

Uno de los maestros de nuestro lenguaje, académico además, lacianiego, Luis Mateo Diez, tiene una expresión para decir que merece la pena acudir a un sitio: «Paga el tiro, te lo digo yo».

El partido de este domingo «paga el tiro», al margen de que Bolo y Martí dirán lo que les de la gana pues en el manual que les entregan con el título de entrenadores les dicen que se quejen «cuando hay muchos goles» pues no es un «partido de entrenador». Milongas. Tuvo de todo, un minuto de silencio, 90 de fútbol, goles de esos que se pregunta uno «¿pudo hacer algo el portero? y sólo cabe una respuesta lógica, «sí, aplaudir», un penalty que lo tiró Yuri con más ganas que Luis Miguel Domínguín de salir del hotel para decir que había dormido con Ava Gardner... y ese remate final con unos minutos de espera tensa que colapsó la centralita de Urgencias... y «a la buchaca tres puntos».

Sielva marcó un gol que «vio venir» pues pidió el balón y tres minutos más tarde marcó otro en propia puerta Desde que arrancó se veía que no era un partido de esos que llaman tácticos que nos obligan a contaros la historia de los dos clubes, de sus jugadores y hasta de su escudo. Bien se podían recuperar las viejas crónicas de antaño, aquellas que empezaban con «se jugó la segunda mitad con luz artificial» y después van desgranando minuto a minuto lo que iba ocurriendo en el campo. Hasta en el minuto cero había noticia, sobrevolaba Dieguito.

Sin ser tan puntillosos y quedándonos con ‘lo mayor’ hay que decir que en el minuto 16 Diego Armando se vistió de Juan Muñoz y el ariete andaluz del Lega lanzó un trallazo que lo firmaría cualquiera. Recuperó el andaluz los adjetivos que le regalaban cuando siendo casi un niño ya debutaba en el Sevilla, en Europa... e hizo un control de esos orientados que Lillo llamaría de «jugada en lo etéreo». Y Caro, que estuvo muy bien, se quedó con ganas de aplaudir, qué otra cosa te queda.

Un penalti en otro córner sacado por Ríos Reina permitió a Yuri marcar el gol de la victoria definitiva Pero la Ponfe también tiene su conexión andaluza: Ríos Reina, el de los centros envenenados, suma a su aire del sur el paso por la fábrica blanca y hasta se fue a Chipre a ver si le quitaban el arte. Se arrepintió pronto, por suerte para la Ponfe. Y nacido en Huelva, con el mismo origen futbolístico de promesa del Sevilla, llegó al Bierzo Curro. Éste no fue a Chipre, pero un año en Soria curte de frío el arte que ya traes. Echó a andar la conexión. Rios miró, vio al paisa Curro, se la puso como sabe hacer él en la cabeza y el de La Palma del Condado remató con una suavidad y acierto que es de esos goles que los ves desde un rato antes. Los sueñas. Pues así fue.

Andaban los de Leganés buscando explicación, pasó un cuarto de hora de aquí para allá, y Diego Armando decidió bajar nuevamente al Toralín. Esta vez se puso la camiseta de Sielva, uno de esos chavales que se van ganando cada año un escalón más y del Somozas van al Rápido (¿de Viena?, no de Bouzas), de ahí a Ponferrada y los que ayer le vieran por la tele ya tomaron su número, el 6. Iba un balón suelto bastante fuera del área, directo al pie de Erik pero se escuchó cómo Sielva recordó aquel «a mi Sabino, que los arroyo», levantó el pie y apareció Sielva que desde el corral de casa metió otro zapatazo. Ahora era al Pichu Cuellar a quien no le quedaba más salida que aplaudir, por más que el veterano portero quería convencer al árbitro de que alguien le había despistado...

La incertidumbre llegó con un gol del Lega en el descuento que finalmente anuló el VAR por una mano Pero cuando Maradona anda por medio los guiones los escribe García Márquez y tres minutos más tarde de la gloria de Sielva... Sielva marca en propia meta. Un balón al área, Bustinza va a por él, Sielva se quiere adelantar y mete el balón en su jaula. Fútbol es fútbol.

Qué primera parte. Y suma un disparo de Ríos Reina, otro de Bustinza, dos paradas de Caro... Hasta el descanso tenía miga pues pusieron un reportaje del descenso del Lega en el que el capitán pedía perdón llorando: «Con lo que está pasando este país no tenemos derecho a llorar por el fútbol; pero queríamos darle una alegría a nuestra ciudad y no hemos sabido. Lo siento». Grande Busti.

La segunda parte cierto que no fue lo mismo, pero también «pagó» el tiro. En el minuto 1 Caro volvió a salvar la situación y en el 6: penalti. Una vieja historia. Córner, saca Ríos Reina, prolonga Doncel, da en la mano de un defensor y no hay duda: penalti. Yuri coge el balón convencido, coge carrera como en los partidos de solteros contra casados y le pega con la fe de quien ya lo ha visto todo y necesita salir del charco de la sequía. Imparable. Yuri busca las cámaras de la tele, se quita el brazalete de capitán y lo enseña y lo besa. Se nota cuando es de verdad. Y lo era.

Valcarce, un incordio toda la tarde, recordó que él es el de Ponferrada y quiso hacer su propio homenaje al dios. Conducía el balón, le salían dos, tenia a Curro y Yuri e intentó la genialidad, por medio de los dos. Le salió, pero se fue al suelo. Uy, si llega a salir.

Carrusel de cambios. Cuando le llega el balón a Caro se tira al suelo. Yuri ya busca las esquinas. El tiempo pasa. El Lega saca todo su arsenal, que es mucho, con Borja Bastón al mando. Huele a pitido final cuando... llega el barullo, ¿qué ha pasado?, ¿árbitro que fue mano»...

Y lo fue. La mano de no dios.
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