Es cierto que, a los tenemos bastantes años, nos vienen a la memoria aquellos años en los que nos estrenábamos metiendo la papela en la urna con la alegría, e importancia, del que iba a hacer un ingreso en la cuenta del banco por primera vez. Empiezo evocando este hecho, como consecuencia de lo que hoy, al salir a dar un paseo por el concurrido paseo de Papalaguinda, me encontré con varias casetas que, aprovechando la concurrencia de personas que asisten los domingos, amablemente impartían propaganda de su respectivo partido con la ilusión propia de quien espera saborear las «mieles» de la política que, según los resultados obtenidos, se pueden convertir en «hieles» pero, como expresa el dicho popular, «hasta el rabo todo es toro». Es importante movilizar a los afiliados para que no se pierda un solo voto. Lo cierto es que la ciudadanía está al día de lo que, por los diferentes medios, cada partido viene ofertando su «maná» programático, cual si fuera el alimento enviado por Dios a los israelitas bajo Moisés en la travesía del desierto. Como consecuencia de la sequía democrática que habíamos padecido hasta alcanzar el derecho al voto con el regreso de las mujeres aquel 15 de junio de 1977 que, aunque con no mucha presencia en el Congreso y Senado, si abrieron una importante brecha de entrada a las mujeres en las instituciones hasta alcanzar y consolidar en nuestros días, en los que sin que la representación sea igualitaria, se acerca al 44 por cientos según fuente de RTVE y el Instituto Nacional de Estadística .En España ,a raíz de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 2/2024, de 1 de agosto, de representación paritaria de mujeres y hombres ( Ley de Paridad). Dentro de las ofertas electorales que cada partido lleva en su programa hay algunos, por no decir todos, que no se han enterado que aunque el papel lo aguanta todo no es lo mismo predicar, que eso no cuesta, que dar trigo que eso vale dinero y no siempre hay de donde sacarlo. Me llamó la atención lo arriesgado de la oferta de Fernández Mañueco, viniendo de un partido (PP) que lleva gobernando casi cuatro décadas de manera ininterrumpida esta comunidad, y según las encuestas para seguir, al ofrecer a jóvenes hasta los 40 años, una deducción de 150 euros en IRPF para ayudar a pagar las cuotas de los gimnasios y centros deportivos. Según el dirigente popular, la medida podría alcanzar a unas 300.000 personas de la Comunidad. Ante medio centenar de dirigentes, afiliados y simpatizantes, avanzó que elevará de 35 a 40 años la edad máxima para ser considerado joven por la junta. En fin, que esto no ha hecho nada más que empezar y ya se sabe el dicho: «a por uno voy, dos vengáis; si venís tres no os caigáis», y el día 17 sabremos más.
Ya vienen los Reyes Magos en marzo: de la política
10/03/2026
Actualizado a
10/03/2026
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