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Las Vacas Sagradas

17/12/2025
 Actualizado a 17/12/2025
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Como decimos en León, «el buey suelto bien se lame». Y quien dice buey, dice vacas y ganado en general, entre los cuales no tienen cabida las mascotas urbanas. En ese relamerse deben andar las vacas que campan por la Cepeda.

Todos los animales tienden a regresar a su origen natural. Liberad de movimientos, hermosas vistas y buena dieta. No hay color entre el pienso sanders y las briznas de hierba que eligen mientras van triscando. Además quién sabe si en su deambular, surge alguna aventura amorosa; porque como es natural, les gusta que les acaricien las tetas. Un buen compañero podría ser el «toro, torito..» al que cantaba el Fary con fervor. Un «bisho» elegante, pinturero y romántico, bañado por la luz de la Luna en la dehesa.

Detrás de todo esto, puede estar la desmotivación de la gente del campo por el asedio a la ganadería y agricultura por parte de la UE, de los ecologistas de salón y el títere de Sánchez que baila al son de Úrsula, las oenegés, Marruecos, Venezuela, la República Dominicana y Hamás. Otra cosa sería si mirara para el campo, la sanidad, educación y poner algo de orden en la inmigración ilegal.El abandono y despoblamiento de los pueblos (sólo los cretinos de la tv castellana nos embaucan con un programa que viene a decir, me vuelvo al pueblo) es una triste realidad. 

A lo que vamos. Sucedió en un pueblo medio abandonado de la Cabrera donde, al faltar el dueño (posiblemente falleciera), los bueyes tiraron la cerca y se dieron al mundo. Pero la libertad tiene su cosa y pronto empezaron a hacer lo propio. Al caer de la tarde, penetraban en la penumbra de ciertos establos donde las hembras, aburridas, los recibían con entusiasmo.

Mas todo tiene su fin en los asuntos del amor y las vacas empezaron a parir sin tasa, sin saber por qué hasta que la gente, finalmente, destapó el asunto. Ante tal inmoralidad, la Junta Castellana se hizo cargo del asunto y lo resolvió con una salvaje cacería, como si fuera un safari. Los bwanas dispararon a aquellos mansos animales que les miraban con sus grandes ojos.

Una vez convertidos en carne, fueron escamoteados. Es de creer que acabaran en una cuchipanda, entre políticos y cazadores.

Algo tendrán la vacas para ser sagradas en la India. Y acompañar al Niño Jesús en el Portal de Belén. ¡Felices Navidades!
 

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