Ni Nostradamus podría explicar la situación política española, aunque hubiera nacido sólo para ello. Por una parte la falta de ideología, que ha sido suplida por la imagen de los candidatos en los medios de comunicación. Su aspecto, su desparpajo o su saber estar.
Tras la dictadura, con la transición, afloraron dos fuertes partidos políticos: la Alianza Popular de Fraga, después PP (la ‘derechona’, que decía Umbral) y el Partido Socialista (una socialdemocracia que dio credibilidad al sistema).
Dentro de unos días, el país, defraudado por los dos partidos que han gobernado en España con sus grandes escándalos de corrupción más o menos consentida por un gobierno cuya actuación nos ha sumido en la precariedad, en tanto algunos de sus altos cargos evocan la imagen de un escarabajo pelotero amasando su bola de mierda por donde quiera que pasan. Tal es el grado de corrupción que hasta en el último momento de la campaña electoral, han salido a la palestra dos presuntos más: el diplomático Arístegui y el candidato al congreso por el PP, Pedro Gómez de la Serna por el cobro de comisiones ilícitas. A pesar de todo, el primero seguirá siendo la imagen de España en algún exótico país y el segundo, que se niega a dimitir de la lista por Segovia, nos representará en la Cámara.
Tampoco es ajena la oposición –recordemos la nefasta interinidad de Rubalcaba– por su escasa capacidad de respuesta y cierta tolerancia en este deterioro galopante de la sociedad y su sistema de valores. Quizá porque, en su momento, también se tiznaron las manos.
Pero sin duda el día 20, un salto al vacío. Pasaremos página, con la concurrencia de Ciudadanos y de Podemos que se mueven entre el hastío a los que nos han gobernado, el desconocimiento y la ilusión que despiertan en la gente hasta el día en que, invariablemente despierte. Más tarde o más temprano. Temprano, más bien, cuando veamos el arco político con dos partidos de derechas –con sus matices–, un socialismo diezmado y el sobre sorpresa de Podemos; ¿qué es lo que podemos?
No será una –como dijo D. Antonio– sino tres, las que nos helarán el corazón.
Un salto al vacío
16/12/2015
Actualizado a
07/09/2019
Comentarios
Guardar
Lo más leído